El Ministerio de Hacienda volvió a acudir al mercado de deuda local para fortalecer su caja en dólares, en medio de un contexto de presión fiscal y necesidades crecientes de liquidez, según advierte un informe de Investigaciones Económicas y Análisis de Mercados del Banco de Bogotá.
La cartera realizó en mayo una colocación directa de TCO y TES por $4,4 billones que posteriormente habría servido para comprar cerca de US$1.100 millones en el mercado cambiario.
Detalles de la operación
El reporte señala que la operación incluyó emisiones de TCO con vencimiento en abril de 2027 por $2,7 billones y TES tasa fija a febrero de 2030 por otros $1,7 billones. Posteriormente, Hacienda realizó compras de dólares equivalentes a cerca de $4,1 billones, movimiento que para el banco sugiere que la emisión directa de TES y TCO permitió engrosar su caja en dólares.
El análisis sostiene que esta no sería una operación aislada, dado que Hacienda ya ha ejecutado cuatro operaciones similares desde julio de 2025 utilizando emisiones de deuda local para adquirir divisas y realizar operaciones de manejo de deuda relacionadas con bonos externos conocidos como Yankees.
Estrategia recurrente en medio de presión fiscal
La estrategia aparece en un momento en el que el Gobierno enfrenta mayores necesidades de financiamiento y una presión creciente sobre el manejo fiscal. En ese contexto, el uso de TCO y TES se convirtió en una herramienta recurrente para conseguir liquidez, reorganizar vencimientos y reducir parcialmente la exposición cambiaria de la deuda pública.
Según el Banco de Bogotá, las operaciones realizadas por Hacienda consisten esencialmente en reemplazar deuda externa por deuda local mediante TCO y TES. El objetivo principal sería disminuir la exposición cambiaria del Gobierno frente a movimientos del dólar y reorganizar parte de su perfil de deuda pública.
Operaciones previas
La primera operación identificada por el banco ocurrió entre julio y agosto de 2025, cuando Hacienda colocó TCO por $6,3 billones y posteriormente compró US$887 millones para financiar la recompra de bonos Yankees de agosto. Posteriormente, entre noviembre y diciembre de 2025, la entidad volvió a emitir TCO por $8,2 billones y compró alrededor de US$1.575 millones.
El patrón volvió a repetirse entre marzo y abril de 2026. En esa oportunidad, Hacienda realizó emisiones directas de TCO y TES por cerca de $8 billones y posteriormente habría adquirido US$2.100 millones para financiar una recompra de Yankees que superó los US$4.500 millones, según el análisis.
Ahora, entre finales de abril e inicios de mayo, el Ministerio volvió a emitir deuda local y posteriormente realizó nuevas compras de dólares. Para el Banco de Bogotá, esta última operación le habría permitido engrosar su caja en dólares para atender el TRS, manteniendo una estrategia que ya se volvió recurrente dentro de las operaciones oficiales de manejo de deuda.
Riesgos de refinanciación futura
Aunque el informe reconoce que estas operaciones ayudan a reducir la exposición cambiaria del Gobierno, también advierte que la estrategia implica riesgos importantes hacia adelante debido al uso creciente de deuda de corto plazo como fuente de financiamiento. El documento señala que el TCO se convirtió en una fuente clave de fondeo para las operaciones de manejo de deuda de Hacienda.
El principal riesgo identificado por el banco es el de refinanciación. Debido a que buena parte de los TCO tienen vencimientos relativamente cercanos, el Gobierno podría enfrentar mayores presiones futuras para renovar o reemplazar esas obligaciones financieras en condiciones de mercado que podrían resultar menos favorables.
El informe también sostiene que estas operaciones están generando ruido en el mercado cambiario debido al tamaño de las compras de dólares realizadas por Hacienda. En menos de un año, el Ministerio ha adquirido varios miles de millones de dólares tras emisiones de deuda local, movimientos que pueden impactar liquidez, tasas y comportamiento del mercado de divisas.
Pese a ello, el Banco de Bogotá señala que Hacienda ya comenzó a buscar mecanismos para aliviar riesgo mediante canjes de TCO por TES, estrategia que permitiría transformar deuda de corto plazo en vencimientos más largos. Aun así, deja ver que el Gobierno depende cada vez más de operaciones financieras activas para administrar liquidez, deuda y necesidades de caja en un entorno fiscal cada vez más exigente.



