El Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro) presentó este jueves 14 de mayo los resultados financieros correspondientes al primer trimestre de 2026, los cuales evidencian una significativa reducción en sus utilidades operacionales y netas, con una caída cercana al 30 por ciento. La entidad, encargada de financiar y promover el desarrollo rural y agropecuario en Colombia, reportó una contracción en varias áreas clave, como los ingresos netos por intereses y valoración, así como en el patrimonio.
Balance general de Finagro en el primer trimestre de 2026
A corte de marzo de 2026, Finagro registró un crecimiento del 4,58 por ciento en el total de sus activos, que pasaron de $19,3 billones a $20,2 billones. Este movimiento refleja una expansión moderada de su tamaño financiero. La cartera de créditos, que constituye el principal activo, alcanzó los $16,48 billones, equivalentes al 81,57 por ciento del total. Por su parte, el efectivo experimentó un incremento del 289 por ciento, al pasar de $207 mil millones a $806 mil millones.
Dentro de los activos, se destaca una reducción relevante en el rubro de inversiones, que disminuyó un 14,22 por ciento. Esto se debió a una recomposición del portafolio, la administración activa del riesgo de mercado y menores valoraciones en comparación con el cierre de 2025. En cuanto a los pasivos totales, estos aumentaron un 5,29 por ciento, pasando de $18,14 billones a $19,1 billones, lo que refleja un mayor nivel de fondeo para respaldar el crecimiento de la actividad crediticia y el cumplimiento de obligaciones legales y contractuales. Este incremento se explica en parte por el alza en los Títulos de Desarrollo Agropecuario (TDA), cuyo saldo creció un 4,42 por ciento.
El patrimonio, por su parte, registró una disminución del 6,43 por ciento, pasando de $1,18 billones a $1,10 billones. No obstante, la entidad aclara que esta reducción no corresponde a pérdidas operativas, sino a redistribuciones y efectos contables.
Cambios en el estado de resultados del primer trimestre de 2026
Durante el primer trimestre de 2026, los ingresos netos por intereses y valoración disminuyeron un 12,5 por ciento, situándose en $91,5 mil millones. Finagro explica que esta variación responde a los menores resultados en la valoración de inversiones y a un mayor costo de fondeo asociado a la tasa de interés. En contraste, los ingresos por intereses de la cartera de créditos crecieron un 14,24 por ciento, reflejando un mayor volumen de cartera colocada y el efecto beneficioso de las tasas sobre los rendimientos.
En el área de gastos, aunque el monto administrativo se mantuvo estable, se presentó un aumento relevante en los gastos de mantenimiento y adecuaciones, mientras que el aporte al Fondo Agropecuario de Garantías (FAG) disminuyó un 33,84 por ciento. Frente a marzo de 2025, los activos crecieron un 6,4 por ciento y la cartera bruta subió un 12,3 por ciento. La cartera de pequeños productores fue la más dinámica, con un alza interanual del 16,5 por ciento.
En conjunto, Finagro presentó utilidades operativas por $57,9 mil millones, lo que representa una disminución de $27,4 mil millones (32,1 por ciento) frente a los $85,3 mil millones registrados un año atrás. La entidad atribuye esta variación principalmente a la reducción del margen de tesorería. Luego de deducir la contribución al FAG y el impuesto de renta, la utilidad neta al cierre de marzo de 2026 ascendió a $23,8 mil millones, una disminución del 33,9 por ciento ($12,2 mil millones) en comparación con el mismo mes del año anterior.
Análisis de riesgos de los resultados del primer trimestre de 2026
Al cierre de marzo de 2026, Finagro mantuvo una posición de solvencia ampliamente superior a los mínimos regulatorios. La relación de solvencia total se ubicó en el 18,97 por ciento, cifra que, aunque inferior a los datos de enero y febrero, sigue ofreciendo un margen significativo frente al piso exigido por la Superintendencia Financiera de Colombia. En materia de riesgo de mercado, el portafolio de inversiones registró una reducción del 14,2 por ciento, pasando de $2,99 billones a $2,57 billones, en línea con la estrategia institucional de priorizar la colocación de cartera.
El Valor en Riesgo total bajó a $26.289 millones, una caída del 15,5 por ciento, lo que refleja una reducción en la exposición absoluta al riesgo de mercado. Sin embargo, la duración promedio ponderada del portafolio aumentó de 374 a 386 días, evidenciando una mayor sensibilidad ante movimientos en tasas de interés. La señal de mayor atención en el trimestre llegó desde el riesgo de tasa de interés del libro bancario. El indicador VEP, que mide el impacto de variaciones en tasas sobre el valor presente del balance, saltó a 12,20 por ciento en marzo, acercándose de manera relevante al umbral regulatorio del 15 por ciento.
En un escenario de choque de tasas al alza en el corto plazo, la solvencia se reduciría a 16,66 por ciento, mientras que en el escenario extremo del Margen Neto de Intereses llevaría la solvencia a 14,58 por ciento, por debajo del nivel de apetito institucional del 15,90 por ciento, aunque aún por encima del mínimo regulatorio. En cuanto al riesgo de liquidez, Finagro cerró el trimestre con una posición cómoda, con un Indicador de Riesgo de Liquidez promedio de $2,51 billones en la banda de 1 a 7 días y un Coeficiente de Fondeo Estable Neto de 118,3 por ciento, por encima del mínimo regulatorio. No obstante, la entidad identificó una dependencia estructural del fondeo en Títulos de Desarrollo Agropecuario, que concentran más del 97 por ciento del pasivo total.



