Pese a las recientes caídas del dólar en Colombia y la fortaleza que ha mostrado el peso durante buena parte del año, los riesgos de una nueva fase de volatilidad siguen latentes. Así lo advirtió Grupo Cibest, que mantiene una perspectiva de comportamiento lateral para la tasa de cambio, aunque con movimientos significativos impulsados por factores como la incertidumbre fiscal, las elecciones presidenciales, las emisiones de deuda del Gobierno y las decisiones de política monetaria en Estados Unidos.
La advertencia cobra relevancia
La advertencia cobra relevancia en momentos en que la divisa estadounidense se mueve cerca de los niveles más bajos observados en los últimos meses. Para la entidad, el escenario actual no elimina la posibilidad de que el dólar vuelva a ganar terreno si se intensifican algunos de los factores que hoy pesan sobre las decisiones de inversión y sobre la percepción de riesgo del mercado.
El mercado sigue atento a la combinación de riesgos locales y externos
El análisis de Grupo Cibest señala que el peso colombiano continuará expuesto a variables internacionales y domésticas que podrían generar episodios de volatilidad durante las próximas semanas. Entre los factores externos sobresale la postura de la Reserva Federal de Estados Unidos; el mercado espera que la autoridad monetaria mantenga una actitud cautelosa frente a posibles recortes de tasas de interés, un elemento que suele influir sobre el comportamiento de las monedas emergentes y sobre los flujos globales de capital.
Al mismo tiempo, en el frente local persisten elementos de incertidumbre asociados a la situación fiscal del país, el proceso electoral y las necesidades de financiamiento del Gobierno. Según la entidad, estos factores podrían seguir condicionando la trayectoria del peso incluso en escenarios donde las variables externas resulten relativamente favorables.
La proyección mantiene un escenario de alta volatilidad
Aunque el comportamiento reciente del dólar ha estado marcado por descensos frente a los máximos observados meses atrás, Grupo Cibest no anticipa una tendencia lineal para la tasa de cambio. Por el contrario, la entidad considera que el mercado continuará moviéndose dentro de un rango amplio, caracterizado por avances y retrocesos impulsados por noticias económicas, políticas y financieras. Dentro de ese escenario, estima niveles cercanos a $3.615 durante el segundo trimestre de 2026.
La proyección no implica necesariamente una subida inmediata de la divisa, pero sí refleja que los analistas siguen observando riesgos capaces de modificar el comportamiento reciente del mercado cambiario.
Qué muestran los indicadores internacionales
La jornada más reciente dejó señales mixtas para los inversionistas. El índice DXY, que mide el comportamiento global del dólar frente a una cesta de monedas, avanzó 0,43 % hasta los 99,96 puntos. Al mismo tiempo, el petróleo Brent registró una subida de 0,49 % y alcanzó los US$79,35 por barril. Ambos movimientos son observados de cerca por los mercados emergentes debido a su influencia sobre los flujos de inversión y las expectativas económicas.
En Estados Unidos, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de referencia en un rango entre 3,50 % y 3,75 %, reforzando la percepción de que las condiciones monetarias seguirán siendo un factor relevante para el comportamiento de las monedas durante los próximos meses.
Los niveles que vigila el mercado cambiario
Más allá de las variables macroeconómicas, los analistas también siguen de cerca niveles técnicos que podrían orientar el comportamiento de la tasa de cambio en el corto plazo. Según Grupo Cibest, el soporte se ubica alrededor de $3.400, mientras que la resistencia se encuentra cerca de los $3.500. Estos niveles suelen servir como referencias para identificar posibles zonas de estabilidad o de mayor presión compradora.
La última jornada dejó una muestra de esa volatilidad. El dólar cerró en $3.448,70, con un avance de $27,53 frente al cierre anterior. Durante el día alcanzó un máximo de $3.453,90 y un mínimo de $3.423,00, reflejando la sensibilidad que mantiene el mercado frente a cualquier cambio en el entorno económico.



