Fortalecimiento del peso colombiano reduce ingresos de agroexportadores en 2026
Peso colombiano se aprecia 22,6% y afecta exportaciones en 2026

Durante 2026, el peso colombiano se ha fortalecido de manera significativa frente al dólar estadounidense, según datos oficiales. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) pasó de $4.308 el 1 de enero de 2025 a $3.334 al 6 de julio de 2026, lo que representa una reducción de $974, equivalente a una apreciación de 22,6%. Este comportamiento ha convertido al peso colombiano en una de las monedas de mejor desempeño en América Latina, superando a otras economías emergentes de la región.

Impacto en el sector agroexportador

La apreciación del peso ha reducido el valor en pesos de los ingresos por exportaciones denominadas en dólares, generando retos para las empresas exportadoras, especialmente en el sector agroexportador. Sectores como café, flores, banano, palma de aceite, azúcar y aguacate han manifestado su preocupación por la acelerada apreciación y sus efectos sobre la competitividad externa de Colombia.

Un análisis de sensibilidad del sector cafetero muestra que, manteniendo constante el volumen de exportación, por cada variación de $100 en la tasa de cambio, el valor de las exportaciones cafeteras experimenta un impacto de $34.000 millones. Esto evidencia cómo las fluctuaciones cambiarias alteran la liquidez en moneda nacional, contrayendo los márgenes de rentabilidad de los productores y limitando su capacidad para competir frente a países con monedas más depreciadas.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Empleo rural en riesgo

La persistente apreciación del peso configura un escenario retador para estos sectores, pues la reducción de ingresos puede comprometer, en el corto plazo, la estabilidad de la producción y la sostenibilidad del empleo rural. Según datos del sector, en el campo se generan cerca de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos, que dependen en gran medida de la competitividad de las exportaciones.

Hacia una competitividad estructural

Esta realidad exige ir más allá de la coyuntura de la tasa de cambio y enfocarse en la competitividad estructural y la mitigación del riesgo. Para el sector agroexportador, será indispensable aprovechar este escenario para mejorar la productividad, invertir en la transformación e industrialización de los productos exportados y obtener certificaciones sostenibles que permitan aumentar el valor agregado generado. En última instancia, la resiliencia de las exportaciones colombianas dependerá de su diversificación y del valor agregado de los productos, superando así la histórica dependencia de la ventaja cambiaria.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar