Fundación WWB propone hoja de ruta para combatir desigualdades de género en Colombia
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la Fundación WWB Colombia presentó un documento técnico titulado "10 recomendaciones estratégicas para la inclusión, la equidad y el desarrollo social del país 2026–2030", que busca servir como guía para cerrar las persistentes brechas de desigualdad que afectan a las mujeres colombianas.
Un diagnóstico preocupante del mercado laboral
Colombia enfrenta desafíos significativos en materia de inclusión femenina y mejora de su estatus en sectores clave como el laboral. Según datos oficiales, las mujeres trabajan más horas que los hombres pero reciben menos remuneración, una situación que exige proyectos equitativos que impulsen el desarrollo económico de esta población.
"En la actualidad, persisten desigualdades que limitan el potencial productivo de millones de mujeres. Y cuando ese potencial se frena, el país entero pierde enormes oportunidades de crecimiento", afirmó Daniela Konietzko Calero, presidenta de la Fundación WWB Colombia.
Cinco dimensiones estratégicas para la transformación
El informe articula sus propuestas en cinco dimensiones fundamentales:
- Autonomía económica
- Cuidado como infraestructura social
- Inclusión financiera y digital
- Seguridad y protección
- Gobernanza basada en datos
El documento está disponible para consulta pública y busca servir como insumo técnico "para tomadores de decisión, sector privado, academia y organizaciones sociales comprometidas con un desarrollo más incluyente y sostenible para Colombia", indicó la Fundación.
Las diez recomendaciones clave
En materia de autonomía y formalización productiva:
- Implementar una ruta gradual, gratuita y simplificada de formalización que conecte micronegocios de subsistencia con asistencia técnica y mercados.
- Acelerar la titulación conjunta y preferencial de tierras para mujeres rurales, garantizando que la propiedad sirva como respaldo para el acceso al crédito formal.
- Crear redes de comercialización que vinculen obligatoriamente a micronegocios liderados por mujeres con cadenas de suministro estatales y de grandes empresas.
Para el cuidado como infraestructura económica:
- Desplegar centros de cuidado (infancia, vejez, discapacidad) cuyos horarios coincidan con la jornada laboral y comercial de las mujeres.
- Financiar modelos donde el Estado remunera y acredita el cuidado comunitario y ancestral en zonas de baja oferta institucional.
En inclusión financiera y digital:
- Utilizar la data transaccional del sistema financiero para construir perfiles de crédito que reconozcan la capacidad real de pago de las mujeres.
- Escalar créditos con pagos ajustados a ciclos de cosecha y microseguros sociales de bajo costo para proteger el patrimonio de las emprendedoras.
Para seguridad y salud en la autonomía:
- Financiar infraestructura de salud en zonas dispersas que integre el diálogo con los saberes locales.
- Implementar regulaciones y mecanismos de compra que reduzcan costos de medicamentos asociados a la salud sexual y reproductiva.
- Asegurar la disponibilidad de productos de higiene menstrual en kits de emergencia para garantizar condiciones de dignidad.
Un llamado a la acción colectiva
El trabajo femenino continúa aumentando en Colombia, pero no siempre es dignificado salarialmente, por lo que se requieren proyectos integrales para mejorar sus ingresos económicos y reducir la informalidad. La Fundación WWB enfatiza que estas recomendaciones están basadas en evidencia y en su experiencia en diferentes territorios del país, constituyendo una hoja de ruta concreta para avanzar hacia una sociedad más equitativa.



