Consenso mayoritario respalda incremento del 23% en salario mínimo
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, lidera nuevamente las discusiones sobre el aumento del salario mínimo en Colombia, tras la orden del Consejo de Estado que exige expedir un nuevo decreto con una cifra transitoria de incremento. El presidente Gustavo Petro convocó a la comisión de concertación de políticas salariales y laborales, donde participan el Gobierno representado por el Ministerio de Trabajo, las centrales obreras (CUT, CGT y CTC) y los principales gremios empresariales (ANDI, Acopi, Fenalco y la SAC).
Reunión estratégica busca equilibrio entre trabajadores y empleadores
La reunión, anunciada por el presidente Petro durante la noche del domingo, tuvo como objetivo principal buscar un acuerdo que beneficie tanto a los trabajadores como a los empleadores, considerando también el impacto en la economía nacional. Por esta razón, se contó con la participación del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien aportó la perspectiva fiscal y económica al diálogo.
Tras el encuentro, el ministro Sanguino destacó que se logró una opinión mayoritaria en defensa del incremento del 23%, que se eleva al 23,7% si se incluye el ajuste realizado al subsidio de transporte. Este respaldo no solo proviene del Gobierno, sino también de los gremios empresariales y las centrales obreras, marcando un consenso significativo en torno a la cifra.
"Esta es una buena noticia para los trabajadores de Colombia. Se basa en no generar ni incentivar incertidumbres en el mercado colombiano, toda vez que este ingreso ya ha sido incorporado en las dinámicas empresariales", afirmó el ministro Sanguino durante su intervención.
Advertencias sobre impacto laboral y medidas compensatorias
Sin embargo, no todas las voces fueron completamente favorables. Fenalco advirtió que este incremento podría generar una pérdida de más de 700.000 empleos formales en el país, una preocupación que el Gobierno reconoció y abordó durante la reunión. Para mitigar este riesgo potencial, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, aseguró que se buscará implementar líneas de crédito con tasas favorables para las micro, pequeñas y medianas empresas.
Además, se reforzarán los programas de fomento al empleo que actualmente maneja el Ministerio de Trabajo, buscando crear un colchón de protección para el mercado laboral colombiano. Aunque esta reunión no era estrictamente necesaria desde el punto de vista legal, el Gobierno consideró apropiado adelantarla para incorporar estas diversas opiniones en el decreto que se expedirá en los próximos días.
Fundamento técnico y legal del incremento del 23%
Respuesta a la orden del Consejo de Estado
El Consejo de Estado aceptó las demandas presentadas por diversas organizaciones contra el decreto original del presidente Petro sobre el aumento del salario mínimo. El argumento central del alto tribunal fue que la medida no cumplía con las variables técnicas establecidas en la Ley 278 de 1996, que incluyen:
- Inflación proyectada
- Crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)
- Productividad laboral
- Contribución de los salarios al ingreso nacional
En lugar de estas variables, el Gobierno adoptó el concepto de salario mínimo vital, basándose en un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que determinó que el salario mínimo en Colombia para 2025 se encontraba un 28% por debajo de lo necesario para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.
Cálculo detallado del salario mínimo vital
El fundamento técnico del aumento del 23% se basa en cálculos específicos desarrollados por expertos. Según explicaciones del jefe de la Oficina de Cooperación y Relaciones Internacionales del Ministerio de Trabajo, Diego Garzón, se estableció que un adulto debe consumir como mínimo 2.856 calorías diarias, lo que representa un gasto mensual de COP 394.819.
Para un hogar de cuatro personas, esta cifra alimentaria asciende a COP 1.288.654. A esto se suman los costos de vivienda digna, que incluyen durabilidad, espacio adecuado, instalaciones y accesorios básicos, calculados en aproximadamente COP 143.099 por persona, equivalentes a COP 587.192 para un hogar de cuatro integrantes.
Al agregar el costo de servicios públicos (COP 124.588) se obtiene un subtotal de COP 711.780 para vivienda y servicios. Finalmente, los rubros de salud, educación y otros gastos esenciales (transporte, ropa, productos de limpieza y comunicaciones) representan COP 154.606 por persona, mientras que las necesidades adicionales del hogar suman COP 827.549.
En total, el salario mínimo vital y móvil para un hogar de cuatro personas alcanza los COP 2.982.960, cifra que sustenta la posición del Ministerio de Trabajo y las centrales obreras sobre la insuficiencia del ingreso actual de los trabajadores colombianos.
Compromiso presidencial con el aumento
El presidente Gustavo Petro ha anunciado que acatará la orden del Consejo de Estado, pero mantendrá su defensa del incremento del 23%. El mandatario insiste en que este aumento no solo cuenta con sustento técnico (el estudio de la OIT) sino también con fundamento jurídico, basándose en la sentencia C815 de 1999 y el artículo 53 de la Constitución, que ordenan la búsqueda de una remuneración mínima, vital y móvil para los trabajadores.
Se espera que el Gobierno presente nuevamente la misma cifra del 23%, pero esta vez con una mejor sustentación técnica y legal que responda a los requerimientos del Consejo de Estado, manteniendo el equilibrio entre las necesidades de los trabajadores y la sostenibilidad del mercado laboral colombiano.



