ANDI advierte sobre riesgos de aumentar el salario mínimo en 2025
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) ha emitido una fuerte advertencia sobre la discusión del salario mínimo para el próximo año. Según la entidad, reducir el salario mínimo sería una medida delicada, pero incrementarlo sería doblemente irresponsable en el contexto económico actual. Esta postura surge en medio de las negociaciones que definirán el aumento salarial para 2025, un tema que genera intensos debates entre empresarios, trabajadores y el gobierno.
Argumentos económicos de la ANDI
La ANDI fundamenta su posición en varios indicadores clave de la economía colombiana. En primer lugar, señala que la recuperación económica sigue siendo frágil, con un crecimiento que no ha alcanzado los niveles esperados tras la pandemia. Además, la tasa de desempleo se mantiene en niveles preocupantes, superando el 10% en algunas regiones, lo que agrava la vulnerabilidad laboral.
Otro punto crítico es la inflación. Aunque ha mostrado cierta desaceleración, los precios al consumidor aún presionan el poder adquisitivo de los colombianos. La ANDI argumenta que un aumento significativo del salario mínimo podría generar un efecto espiral, donde los mayores costos laborales se trasladen a precios, alimentando nuevamente la inflación y perjudicando a los mismos trabajadores que se busca proteger.
Impacto en el empleo y las empresas
Según la asociación empresarial, subir el salario mínimo en 2025 tendría consecuencias negativas directas sobre la generación de empleo. Muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) aún luchan por recuperarse de las crisis recientes, y un incremento salarial elevado podría obligarlas a reducir su plantilla o, en el peor de los casos, cerrar operaciones.
La ANDI también destaca que la competitividad de Colombia en el mercado internacional podría verse afectada. Con costos laborales más altos, las empresas nacionales tendrían dificultades para competir con productos importados, lo que a su vez impactaría las exportaciones y el crecimiento económico a largo plazo.
Alternativas y llamado al diálogo
Frente a esta situación, la ANDI hace un llamado a un diálogo constructivo entre todos los actores involucrados. Propone explorar alternativas que no recaigan únicamente en el ajuste del salario mínimo, como:
- Incentivos fiscales para empresas que generen empleo formal.
- Programas de capacitación laboral para mejorar la productividad.
- Medidas de apoyo a sectores económicos estratégicos.
La entidad insiste en que la prioridad debe ser proteger los empleos existentes y crear nuevos puestos de trabajo, en lugar de enfocarse en aumentos salariales que podrían tener efectos contraproducentes. Concluye que, mientras bajar el salario mínimo es una opción delicada por su impacto social, subirlo sin considerar la realidad económica sería una irresponsabilidad aún mayor.



