Bloqueo conservador a reformas sociales y llamado a unidad para el cambio en Colombia
En Colombia se han alcanzado progresos significativos en la recuperación de derechos laborales y sociales, fruto de la lucha sindical, popular y la voluntad política del primer gobierno progresista que acogió las demandas del pueblo trabajador. Sin embargo, estos avances enfrentan una fuerte resistencia.
Obstrucción sistemática a las transformaciones
La reforma laboral constituye un ejemplo palpable de estos logros, pero los sectores más conservadores continúan bloqueando iniciativas sociales cruciales. Entre ellas se encuentran las reformas al sistema de salud, la jurisdicción agraria, la ley de financiamiento y el acto legislativo del Sistema General de Participaciones (SGP). Este bloqueo persigue mantener la concentración de la riqueza en pocas manos, perpetuando un modelo económico excluyente.
Desde distintas instancias judiciales, como la Corte Constitucional y el Consejo de Estado, se obstaculizan medidas fundamentales. La reforma pensional, la declaratoria de emergencia económica y el establecimiento de un salario mínimo vital enfrentan barreras por parte de magistrados que, según se alega, desconocen los artículos 209 y 230 de la Constitución Política de 1991.
Desafíos empresariales y solidaridad con comunidades
Lamentablemente, numerosos empresarios persisten en ignorar mandatos constitucionales y convencionales. La reforma laboral y la reducción de la jornada de trabajo son desconocidas, mientras se niega el salario mínimo vital y se coacciona a trabajadores para que voten por candidatos afines al empleador.
En este contexto, se expresa solidaridad con los trabajadores y comunidades de Córdoba afectadas por la ola invernal. Se exige al Gobierno Nacional y a las autoridades locales una atención integral a los damnificados y la implementación de medidas estructurales que prevengan futuras emergencias climáticas.
La Asamblea Nacional Constituyente como camino democrático
La convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente se presenta como un mecanismo democrático excepcional y justificado. Este permitiría al soberano retomar las riendas de su destino constitucional cuando los cauces ordinarios se encuentran obstruidos. Para ello, se plantea la conformación de Comités territoriales, la recolección de firmas y una pedagogía amplia sobre el proceso constituyente.
Agenda de movilización y elecciones clave
El camino hacia la transformación incluye una agenda cargada de hitos:
- Elecciones al Congreso de la República.
- Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 2026.
- Recordatorio de los 5 años del "estallido social" el próximo 28 de abril de 2026.
- Las marchas del 1 de mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora.
- Elecciones a la Presidencia de la República, con primera vuelta el 31 de mayo de 2026.
- Preparación de la conmemoración de los 40 años de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en noviembre de 2026.
Unidad y voto consciente como solución política
La solución es eminentemente política y pasa por respaldar a los candidatos alternativos al Congreso de la República. El objetivo es ganar en primera vuelta presidencial con un único candidato, pues la historia ha enseñado que cuando el pueblo se organiza y participa en las urnas, transforma la realidad.
Se hace un llamado al voto consciente y a la libertad de conciencia, especialmente dirigido a los abstencionistas del sector sindical, pensional y a la comunidad en general. Se propone aplicar un voto de castigo a los congresistas que defienden intereses particulares y no los del pueblo.
Hoy es imperativa, sin excusas, la unidad de los alternativos hasta el cansancio. Esta unidad es necesaria para continuar la ruta del cambio, que defiende la profundización de las reformas sociales y la erradicación de la desigualdad y la inequidad social. Solo mediante la cohesión y la participación democrática se podrán superar los obstáculos y construir una Colombia más justa y equitativa.



