Contraste marcado en el mercado laboral colombiano: jóvenes avanzan mientras discapacitados enfrentan obstáculos estructurales
En el panorama laboral de Colombia, dos grupos poblacionales presentan realidades diametralmente opuestas según las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Los jóvenes entre 15 y 28 años registran una recuperación significativa en sus indicadores de empleo, mientras que las personas con discapacidad continúan enfrentando barreras casi insalvables para acceder al mercado laboral formal.
Recuperación juvenil: luces y sombras en las cifras
Durante el trimestre octubre-diciembre de 2025, la población joven colombiana experimentó una mejora notable en sus indicadores laborales. La tasa de desocupación descendió a 14,2%, lo que representa una reducción de 1,4 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. Paralelamente, la tasa de ocupación aumentó de 45,7% a 47,5%, evidenciando una tendencia positiva en la generación de empleo para este segmento.
Sin embargo, esta recuperación no oculta los desafíos persistentes. El desempleo juvenil continúa situándose por encima del promedio nacional, manteniendo a este grupo en una posición vulnerable. Más preocupante aún resulta la cifra de 2,368 millones de jóvenes que no estudiaban ni trabajaban durante este trimestre, equivalente al 21,4% de la población joven en edad laboral. Esta realidad afecta desproporcionadamente a las mujeres, quienes representan el 14,7% de este grupo, frente al 6,7% correspondiente a hombres.
Barreras estructurales para la población con discapacidad
En marcado contraste, las personas con discapacidad enfrentan obstáculos mucho más profundos en su acceso al mercado laboral. La tasa global de participación para este grupo se ubica en apenas 23,1%, una cifra alarmantemente baja cuando se compara con el 67% registrado para la población sin discapacidad. Esta diferencia de casi 44 puntos porcentuales revela una brecha estructural que requiere atención urgente.
La situación se agrava al analizar la tasa de ocupación: mientras las personas sin discapacidad alcanzan un 61,8%, aquellas con discapacidad apenas logran un 21,1%. Entre quienes consiguen empleo, más de la mitad (55,9%) trabaja por cuenta propia, lo que evidencia una alta concentración en esquemas laborales independientes y precarios, sin acceso a beneficios sociales ni estabilidad laboral.
Análisis de las causas y perspectivas futuras
Las diferencias entre estos dos grupos poblacionales reflejan problemáticas distintas que requieren soluciones específicas. Para los jóvenes, el desafío principal radica en la calidad del empleo y la reducción del fenómeno de los "ninis" (jóvenes que no estudian ni trabajan). En cambio, para las personas con discapacidad, el problema fundamental es el acceso mismo al mercado laboral, afectado por barreras físicas, actitudinales y normativas.
Los datos del DANE muestran que, aunque se observan avances en la inclusión laboral juvenil, la población con discapacidad continúa marginada del sistema productivo. Esta situación no solo representa una violación de derechos fundamentales, sino también una pérdida de capital humano para el desarrollo económico del país.
Expertos en políticas laborales señalan que se requieren medidas diferenciadas: para los jóvenes, programas de formación y vinculación laboral; para las personas con discapacidad, ajustes razonables en los lugares de trabajo, eliminación de barreras arquitectónicas y campañas de sensibilización empresarial.
El contraste entre estos dos grupos vulnerables del mercado laboral colombiano evidencia la necesidad de políticas públicas más efectivas y focalizadas. Mientras los jóvenes muestran signos de recuperación, las personas con discapacidad continúan enfrentando exclusiones históricas que demandan acciones concretas y urgentes por parte del Estado, el sector privado y la sociedad en su conjunto.