Controladores aéreos argentinos ratifican medidas de fuerza y profundizan conflicto laboral
La incertidumbre en el sistema aerocomercial argentino aumentó considerablemente este miércoles 25 de febrero de 2026, cuando el Plenario Nacional de Delegados de la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) ratificó oficialmente el cronograma de medidas de acción sindical presentado ante la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
Ratificación del plan de lucha
Aunque el anuncio no modificó el esquema de paros ya informado para esta semana, la decisión del plenario despejó cualquier duda interna y consolidó la protesta en un momento de alta sensibilidad operativa, coincidiendo con el cierre de la temporada de verano. En un comunicado oficial, el sindicato afirmó que el objetivo principal de las medidas es "recomponer el salario perdido y defender el Convenio Colectivo de Trabajo que la empresa viene desconociendo sistemáticamente".
El gremio acusó directamente a EANA de no dar respuestas concretas a sus reclamos, sosteniendo que "la falta de respuestas concretas es una decisión política de la empresa, que mientras se incrementan las operaciones, precariza a sus trabajadores". Esta declaración marca un endurecimiento en el tono del conflicto que ya lleva meses desarrollándose.
Fracaso de la conciliación obligatoria
La ratificación de las medidas llegó luego de que el gremio diera por agotadas las instancias de diálogo, transcurridos más de veinte días desde la finalización de la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno nacional. Durante ese período, las partes habían estado negociando bajo la supervisión de la Secretaría de Trabajo, con la suspensión temporal de cualquier medida de fuerza.
Sin embargo, el entendimiento no prosperó. ATEPSA sostuvo que EANA no presentó "una respuesta integral al conflicto", mientras que desde la empresa remarcaron en reiteradas ocasiones que el servicio de navegación aérea está catalogado como esencial y que cualquier interrupción afecta directamente la seguridad operacional y la regularidad del sistema aerocomercial.
Cronograma de afectación escalonada
El cronograma vigente prevé cinco jornadas con afectación escalonada entre el jueves 26 de febrero y el lunes 2 de marzo. Las restricciones se concentran en franjas horarias específicas y alcanzan, según el día:
- Toda la aviación en general
- Segmentos particulares como vuelos comerciales regulares
- Aviación general y operaciones especiales
En todos los casos, la medida impacta exclusivamente en las autorizaciones de despegue. Las aeronaves que ya se encuentran en vuelo no resultan interrumpidas, pero la imposibilidad de aprobar planes de vuelo en determinados horarios obliga a las aerolíneas a:
- Reprogramar servicios completos
- Generar demoras significativas en operaciones
- Reordenar itinerarios de manera forzosa
No se descartaron cancelaciones masivas de vuelos, especialmente considerando el antecedente inmediato donde medidas de fuerza anteriores alteraron decenas de vuelos y afectaron a miles de pasajeros, tanto en rutas de cabotaje como internacionales.
Función crítica de los controladores aéreos
Los controladores aéreos cumplen una función absolutamente crítica en el sistema de aviación:
- Autorizan despegues y aterrizajes de todas las aeronaves
- Coordinan el tránsito de aeronaves en el espacio aéreo nacional
- Garantizan que las operaciones se realicen bajo estrictos estándares de seguridad internacional
Sin su intervención directa, ninguna aeronave puede iniciar vuelo comercial regular, lo que explica por qué cada restricción en la emisión de autorizaciones genera un efecto inmediato y multiplicador en toda la cadena operativa aerocomercial.
Trasfondo político y ampliación del conflicto
En su nuevo comunicado, el plenario sindical amplió considerablemente el eje del conflicto. Expresó solidaridad con los trabajadores de FATE y vinculó explícitamente la situación sectorial con la reforma laboral actualmente en debate parlamentario. El gremio sostuvo que el atraso salarial "no es un problema aislado ni sectorial, es una política del Estado Nacional que golpea a toda la clase trabajadora".
Además, ATEPSA convocó a una asamblea nacional virtual para "evacuar dudas y explicar el contexto de las medidas", en un intento claro por consolidar respaldo interno en un escenario que combina reclamo salarial inmediato, discusión paritaria sectorial y un debate político más amplio sobre las condiciones laborales en Argentina.
Incertidumbre operativa y posibles escenarios
La gran incógnita en este momento no pasa por si habrá medidas de fuerza —ya fueron ratificadas oficialmente— sino por la magnitud real del impacto en los vuelos programados y por la posibilidad de que el Gobierno nacional vuelva a intervenir directamente si el conflicto escala a niveles críticos.
Sin embargo, las posibilidades de una nueva conciliación obligatoria parecen agotadas según ambas partes, lo que deja al sistema aerocomercial argentino frente a un período de alta incertidumbre operativa justo cuando finaliza la temporada de mayor demanda turística del año.



