Dieciséis demandas ante el Consejo de Estado buscan frenar el aumento del salario mínimo en Colombia
Demandas buscan frenar aumento del salario mínimo en Colombia

Dieciséis demandas judiciales amenazan con paralizar el aumento del salario mínimo en Colombia

Una contraofensiva legal masiva se ha desatado ante el Consejo de Estado, donde dieciséis demandantes han radicado recursos de nulidad contra el Decreto 1469 de 2025 que estableció el incremento del salario mínimo para el presente año. La información, revelada mediante un rastreo en la plataforma tecnológica Samai, muestra una reacción jurídica en cadena sin precedentes recientes en el país.

La estrategia legal para frenar el aumento salarial

Los accionantes, que incluyen tanto ciudadanos particulares como organizaciones sectoriales, buscan que la justicia administrativa declare la nulidad total de la norma y solicitan la suspensión provisional de sus efectos. Esta medida cautelar, común en todos los expedientes, podría congelar la aplicación del decreto mientras se tramitan los procesos de fondo.

De ser aceptada por los magistrados del Consejo de Estado, el incremento que fijó el salario mínimo en $1.750.905 —tras un aumento del 23% respecto al año anterior— entraría en una fase de nulidad jurídica. El alto tribunal deberá evaluar si el decreto cumple con todos los requisitos legales para su vigencia o si existen méritos suficientes para paralizar temporalmente su aplicación.

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Los protagonistas de la disputa legal

La información recolectada en la plataforma Samai permite identificar a los principales actores de esta confrontación judicial. Entre los demandantes destacan:

  • La Cámara Ambiental del Plástico, que figura como demandante en el expediente 0339-2026 bajo la ponencia del magistrado Juan Camilo Morales Trujillo
  • La ciudadana Laura Buendía Grigoriu, quien impulsó el radicado 0325-2026 que recayó en el despacho de Jorge Edison Portocarrero Banguera
  • Los recurrentes demandantes Luis Henry Moya Moreno y Harlinson Sánchez, quienes junto a otros accionantes buscan la anulación completa de la norma

El bloque demandado en todos los procesos señala directamente a la cúpula del poder ejecutivo: el Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y la Presidencia de la República. Esta concentración de demandas contra las principales entidades gubernamentales refleja la dimensión política del conflicto.

El debate procesal y sus implicaciones

El uso masivo de la figura de "nulidad con suspensión" indica que los demandantes consideran la norma como un acto administrativo que debe frenarse preventivamente. Según su perspectiva, existiría una falta de acuerdo previo en la mesa de concertación salarial que invalidaría el procedimiento seguido para establecer el aumento.

El debate judicial se centra ahora en la admisión de estas demandas y el estudio de las pretensiones que buscan demostrar que el Decreto 1469 no se ajusta al ordenamiento jurídico vigente. Los expedientes avanzan actualmente en las etapas de admisibilidad, definiendo uno de los litigios más importantes del año en materia laboral y económica.

Consecuencias potenciales de una suspensión

Si el Consejo de Estado accede a las pretensiones de los dieciséis demandantes, Colombia enfrentaría un escenario administrativo complejo con múltiples repercusiones:

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  1. Afectación directa al pago de empleados: El salario mínimo quedaría en un limbo jurídico hasta que se resuelvan los procesos de fondo
  2. Impacto en cálculos de seguridad social: Todos los valores indexados al salario mínimo dependerían de la firmeza final del decreto
  3. Incertidumbre económica: Empresas y trabajadores enfrentarían un período de inseguridad jurídica respecto a las obligaciones salariales
  4. Efectos en contratación pública: Los valores referenciales para licitaciones y contratos estatales quedarían cuestionados

Esta acumulación de procesos judiciales, detectada entre enero y febrero de 2026, muestra cómo el cuestionamiento al decreto no proviene de un solo sector, sino de una diversidad de actores que han acudido al máximo tribunal de lo contencioso administrativo para revisar la legalidad del acto administrativo firmado por el Gobierno Nacional.