Desempleo en Estados Unidos registra aumento preocupante en febrero
La economía estadounidense enfrenta señales de enfriamiento tras conocerse que la tasa de desempleo subió al 4,4% en febrero, según datos oficiales publicados este viernes. Este incremento representa un retroceso frente al 4,3% registrado en enero y alimenta las preocupaciones sobre la fortaleza del mercado laboral en la mayor economía del mundo.
Pérdida significativa de empleos
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que el país perdió 92.000 puestos de trabajo netos durante el mes pasado, marcando un contraste significativo con el aumento de 126.000 empleos que se había registrado en enero. Esta caída representa uno de los peores desempeños mensuales en los últimos años y superó ampliamente las proyecciones de los analistas.
Según el informe oficial, la fuerte caída general se debió principalmente a un descenso pronunciado en el sector sanitario, afectado por huelgas laborales que paralizaron contrataciones. Además, el documento señaló que "el empleo en el sector de la información y en el gobierno federal siguió mostrando una tendencia a la baja", lo que amplió el impacto negativo en las cifras generales.
Reacción contrastante de la Casa Blanca
Pese a los datos desalentadores, la administración del presidente Donald Trump mantiene un discurso optimista sobre el estado de la economía. Kevin Hassett, principal asesor económico de la Casa Blanca, declaró en una entrevista que la economía estadounidense es "realmente fuerte" y pidió observar "el promedio de varios meses" para tener una perspectiva más amplia.
Hasset argumentó que los datos recientes están dentro de lo previsto "porque la inmigración ha bajado tanto que el nivel de equilibrio del empleo probablemente se sitúa en el rango de 30.000 o 40.000 puestos de trabajo creados al mes". El nivel de equilibrio se refiere al punto que permite mantener estable la tasa de desempleo sin generar presiones inflacionarias.
Preocupaciones sobre el mercado laboral
Los economistas habían anticipado una desaceleración en el crecimiento del empleo, pero no una caída tan pronunciada como la registrada en febrero. Ger Doyle, presidente regional para Norteamérica de ManpowerGroup, señaló que "aunque febrero es un mes corto y las cifras suelen ser más bajas, el informe quedó muy por debajo de las proyecciones".
Doyle añadió que esto "indica que los empleadores fueron mucho más prudentes en sus planes de contratación al comenzar el mes", reflejando un mercado laboral "cauteloso" donde las empresas están sumando puestos solo donde es imprescindible, mientras esperan señales económicas más claras antes de ampliar sus planes de contratación.
Impacto en las políticas económicas
Si la tendencia de pérdida de empleos continúa, complicará significativamente los esfuerzos del gobierno de Trump para aliviar la creciente preocupación por el costo de la vida, un tema sensible en un año electoral con elecciones de medio mandato en el horizonte. Las cifras de febrero también podrían servir como argumento para una posible reanudación de los recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, con el objetivo de estimular la actividad económica.
Paralelamente, se conocieron datos adicionales que muestran un panorama económico mixto:
- Las ventas minoristas cayeron un 0,2% en enero, hasta 733.500 millones de dólares
- Esta caída fue menor al 0,4% que anticipaban los analistas
- En términos interanuales, el índice de ventas minoristas mantiene una tendencia al alza del 3,2%
Reacción en los mercados financieros
Los mercados reaccionaron con nerviosismo ante las cifras de empleo, sumado a la preocupación por el alza de los precios del petróleo en medio de tensiones geopolíticas. En las primeras operaciones del viernes:
- El índice Dow Jones cedía un 1,44%
- El índice Nasdaq perdía un 1,40%
- El índice ampliado S&P 500 retrocedía un 1,19%
Estas caídas reflejan la incertidumbre de los inversores frente a un panorama económico que muestra señales contradictorias: por un lado, datos laborales débiles que sugieren enfriamiento, y por otro, declaraciones oficiales que insisten en la fortaleza de la economía estadounidense.



