Miles de docentes catalanes protagonizan una huelga histórica por mejoras laborales
Este miércoles, miles de profesores y maestros han salido a las calles de toda Cataluña en una jornada de huelga masiva que ha complicado la movilidad desde primera hora de la mañana. Los docentes, vestidos de amarillo, han realizado cortes de carretera y acudido a manifestaciones multitudinarias para reclamar aumentos salariales y más recursos para atender al alumnado. Esta es la primera huelga convocada por los sindicatos desde enero de 2023, cuando Josep González Cambray era el conseller de Educación, y las centrales sindicales la han calificado de "histórica" por su nivel de seguimiento.
Manifestaciones masivas en Barcelona y otras ciudades
En Barcelona, según cifras del consistorio, 25.000 docentes participaron en la manifestación que partió de los Jardinets de Gràcia al mediodía y finalizó frente a la sede del Departamento de Educación en la Via Augusta. Los sindicatos, por su parte, elevaron la cifra a más de 60.000 participantes solo en la capital catalana, y a más de 100.000 si se suman todas las manifestaciones celebradas en la región. Los profesores blandieron pancartas con lemas como "Vamos a la huelga por el futuro de los niños", "Queremos tiempo para educar, no para apagar fuegos" y "Arriba salarios, abajo las ratios", mientras hacían sonar silbatos, tambores y petardos en un ambiente muy reivindicativo.
La pancarta principal de la marcha en Barcelona, encabezada por representantes sindicales, llevaba el lema "Basta ya, mejoras laborales ya". Al llegar frente al departamento de Educación, los manifestantes lanzaron globos llenos de tinta como símbolo de protesta. Además de Barcelona, se registraron manifestaciones masivas en Tarragona (con 5.000 asistentes), Girona, Lleida y Tortosa, demostrando el alcance regional del descontento.
Reivindicaciones principales y respuesta institucional
Los sindicatos convocantes, entre los que destacan USTEC-STEs (IAC), CCOO, CGT, UGT y Professors de Secundària, exigen principalmente:
- Un incremento salarial para compensar la pérdida de poder adquisitivo, que según los sindicatos alcanza el 20% desde los recortes de la crisis económica.
- Reducción de ratios en las aulas para mejorar la atención al alumnado.
- Estabilidad de las plantillas docentes.
- Más recursos para la escuela inclusiva.
- Eliminación de la sobrecarga burocrática.
Yolanda Segura, portavoz de USTEC-STEs, celebró el "éxito" de la huelga y afirmó que un 85% de los docentes y personal laboral del sector público secundó el paro. En contraste, el Departamento de Educación, basándose en datos del 37% de los centros, reportó un seguimiento del 37,23%. Segura denunció que los docentes están en "una situación límite" y anunció una semana completa de paros del 16 al 20 de marzo para presionar a la Generalitat, advirtiendo que "este curso no acabará con normalidad si no hay una respuesta".
Ante la movilización, el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, y la consellera de Educación, Esther Niubó, tendieron la mano a los sindicatos para seguir negociando y mostraron comprensión hacia sus reivindicaciones. El Govern ha elaborado una propuesta de mejora salarial que presentará en la mesa sectorial de educación del 19 de febrero, la cual, según Ignasi Giménez Renom, secretario de Mejora Educativa, representará "un punto de inflexión".
Impacto en la movilidad y próximos pasos
La jornada de movilizaciones comenzó a primera hora con concentraciones de docentes que cortaron el tráfico en una decena de carreteras catalanas, provocando colapsos circulatorios en los accesos a Barcelona. Un grupo de representantes sindicales se entrevistó brevemente con Josep Maria Garcia Balda, director general de personal de Centros Públicos, saliendo decepcionados al denunciar que la consellería "no ha estado a la altura".
Con una huelga que ha paralizado parte de Cataluña y manifestaciones que han reunido a decenas de miles de personas, los docentes catalanes han enviado un mensaje claro a las autoridades: exigen cambios inmediatos en sus condiciones laborales y en el sistema educativo. La amenaza de nuevos paros en marzo mantiene la presión sobre el Govern para que encuentre soluciones concretas a las demandas del sector.



