Datos de empleo en Estados Unidos impulsan acciones y presionan a los bonos
Un informe de empleo estadounidense mucho más sólido de lo previsto generó un impacto inmediato en los mercados financieros durante las primeras operaciones del miércoles 11 de febrero de 2026. Este reporte impulsó significativamente las acciones mientras ejercía presión a la baja sobre los bonos del Tesoro, acompañado por un avance del dólar en el panorama cambiario.
Movimientos clave en los índices y bonos
El avance de las acciones fue particularmente notable, indicando que el S&P 500 se acerca a sus máximos históricos, con los futuros registrando un alza del 0,5%. Paralelamente, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años experimentó un incremento de cinco puntos básicos, alcanzando un nivel del 4,19%. El dólar, por su parte, avanzó un 0,2% en el mercado internacional, reflejando la fortaleza de la economía estadounidense.
Detalles del informe laboral de enero
Los datos oficiales revelaron que las contrataciones en Estados Unidos superaron ampliamente las previsiones para el mes de enero. La tasa de desempleo cayó inesperadamente, lo que sugiere que el mercado laboral continuó su proceso de estabilización durante los primeros meses del año. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, las nóminas no agrícolas aumentaron en 130.000 puestos de trabajo el mes pasado, mientras que la tasa de desempleo disminuyó al 4,3%.
Contexto de la Reserva Federal y desacuerdos internos
Este escenario se produce después de que la Reserva Federal decidiera mantener estables las tasas de interés en enero, basándose en señales de estabilización tanto en el mercado laboral como en los niveles de inflación, que se mantienen elevados. Sin embargo, los gobernadores Christopher Waller y Stephen Miran expresaron su desacuerdo con esta postura, abogando a favor de un nuevo recorte de tasas para estimular aún más la economía.
La combinación de un mercado laboral robusto y las tensiones internas en la Reserva Federal crea un panorama financiero complejo, donde los inversores monitorean de cerca cada movimiento de política monetaria y sus efectos en los activos globales.



