Empresas migran del salario integral al ordinario para mitigar impacto del aumento del 23%
Empresas migran del salario integral al ordinario por aumento mínimo

Empresas migran del salario integral al ordinario para mitigar impacto del aumento del 23%

El incremento del salario mínimo en un 23 por ciento no solo elevó el piso salarial en Colombia, sino que desató un reordenamiento silencioso en las estructuras de compensación empresarial. Un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip), realizado en enero de 2026 con 216 organizaciones de todos los tamaños y sectores, muestra que el ajuste decretado por el Gobierno ya está generando alerta sobre sus efectos colaterales.

Transformación de esquemas salariales

Más del 14 por ciento de las empresas consultadas ya decidió transformar salarios integrales en ordinarios como estrategia para mitigar el impacto financiero de la medida. Más de la mitad aún no define si seguirá el mismo camino. Con el ajuste del salario mínimo este año, el llamado salario mínimo integral quedó en 22'761.765 pesos mensuales, correspondiente a la suma de 13 Salarios Mínimos Mensuales Legales Vigentes.

El fenómeno es más visible en niveles directivos:

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram
  • En alta gerencia, el 26% de empresas planea pasar estos cargos a régimen nominal, mientras solo el 18% los mantendrá integrales.
  • En gerencia media, el 39% migrará a salario ordinario y apenas el 7% conservará el integral.
  • Incluso en gerencia general, solo el 25% mantiene como política dejarlo bajo régimen integral.

Alzas a dos velocidades en el mercado laboral

Aunque el 82,4 por ciento de las empresas sí incrementará salarios en 2026, los niveles están lejos del 23 por ciento oficial. El promedio de aumento para personal base será de 13,3 por ciento, con máximos que llegan al 23% en algunos casos extremos. Sin embargo, la mediana en la mayoría de niveles organizacionales se ubica alrededor de 5,1 a 6,9 por ciento, dependiendo del cargo.

"Una de las principales conclusiones es que el mercado laboral no tiene la capacidad financiera de aumentar los salarios al 23 por ciento", enfatizó Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip.

Calendario apretado de ajustes

El impacto no es diferido. El 47,1 por ciento de las empresas realizó incrementos en enero, el 22,8 por ciento lo hará en febrero y el 15 por ciento en marzo. Es decir, más del 85 por ciento ejecutará ajustes en el primer trimestre del año.

Esto significa que el choque de costos laborales se concentra en los primeros meses de 2026, coincidiendo con la reducción progresiva de la jornada a 42 horas y la entrada en vigencia plena de varios componentes de la reforma laboral.

Estrategias adicionales de mitigación

El estudio también confirma que la conversión del salario integral no es la única estrategia:

  1. El 32 por ciento de las empresas implementó medidas de austeridad y reducción de gastos.
  2. El 24 por ciento aceleró procesos de automatización apoyados en inteligencia artificial.

El efecto dominó ya es visible en el comercio. Según el más reciente sondeo de Fenalco, siete de cada diez empresas proyectan reducir personal en el primer semestre y más de la mitad reconoce no estar preparada para absorber los nuevos costos laborales.

Mercado laboral en tensión

El estudio de Acrip muestra que el desafío no es ideológico sino matemático. El salario mínimo subió 23 por ciento, pero la estructura productiva —especialmente pymes y sectores intensivos en mano de obra— no logra acompañar ese ritmo sin ajustes colaterales.

El salario mínimo, advierten desde el gremio, buscó fortalecer el ingreso de los trabajadores de menores ingresos. Pero en paralelo está redibujando el mapa salarial completo del empleo formal en Colombia, tensionando no solo la base salarial, sino las escalas internas completas de las organizaciones.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar