Las empresas ya no compiten por el talento únicamente con mejores salarios. La flexibilidad, la autonomía y el tiempo disponible para la vida personal se consolidan como variables decisivas para atraer y retener trabajadores, de acuerdo con el estudio IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral, elaborado por WeWork. La investigación, realizada con más de 5.000 trabajadores en América Latina, incluidos 575 colombianos, muestra que la modalidad de trabajo pasó a ser un elemento determinante en la elección de un empleo.
Preferencia por el modelo híbrido
Los resultados reflejan un cambio en las prioridades de los trabajadores en un contexto en el que la presencialidad ha recuperado terreno. Aunque el 48% de los encuestados afirma desempeñar sus labores bajo un esquema completamente presencial, la preferencia mayoritaria apunta hacia modelos que permitan combinar el trabajo en oficina con el remoto, una tendencia que las organizaciones deberán considerar para atraer y conservar talento.
La encuesta revela que el 54% de los trabajadores preferiría desempeñarse bajo un modelo híbrido. Dentro de ese grupo, el 55% considera que el equilibrio ideal consiste en asistir a la oficina únicamente entre uno y dos días por semana, mientras desarrolla el resto de sus actividades desde otro lugar. El dato refleja que la discusión dejó de centrarse en el lugar desde donde se trabaja y se orienta cada vez más hacia la manera como se distribuye el tiempo laboral.
La flexibilidad como factor decisivo
El estudio evidencia que la flexibilidad dejó de ocupar un lugar secundario dentro de los paquetes de beneficios corporativos. Hoy figura entre los aspectos más valorados por los trabajadores al momento de elegir un empleo, junto con un salario competitivo y los seguros de salud, lo que demuestra que las expectativas evolucionaron más allá de la remuneración económica.
Las cifras respaldan ese cambio de percepción. El 18% de los participantes afirma que no volvería a trabajar bajo un esquema completamente presencial y el 31% asegura que no aceptaría una oferta laboral que no contemplara la posibilidad de desempeñar parte de sus funciones de forma remota. Para las empresas, estos resultados muestran que la modalidad de trabajo comienza a tener un peso similar al de otros beneficios tradicionalmente utilizados para atraer profesionales.
Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica, afirmó que las prioridades del talento cambiaron de manera estructural y hoy obligan a las organizaciones a replantear su propuesta de valor. "Hoy las personas no solo evalúan cuánto van a ganar, sino también cuánto tiempo van a recuperar para su vida personal. La flexibilidad dejó de ser un beneficio complementario y se convirtió en uno de los principales factores para atraer y retener talento", aseguró.
Impacto del tiempo de desplazamiento
Uno de los principales factores que explica esa transformación es el impacto que tienen los desplazamientos sobre la vida cotidiana. En Colombia, el estudio muestra que el 22% de los trabajadores tarda más de una hora al día en los trayectos de ida y regreso al trabajo, mientras otro 21% invierte dos horas o más, una realidad que reduce el tiempo disponible para otras actividades.
Como consecuencia, el 87% de los encuestados identifica el tiempo de traslado como la principal desventaja de la presencialidad. El porcentaje supera ampliamente a quienes consideran que el mayor inconveniente son los costos de transporte, mencionados por el 48%, o la reducción del tiempo para actividades personales, señalada por el 34% de los participantes.
Los resultados muestran que el tiempo adquirió un valor comparable al de otros componentes de la relación laboral. Más que un asunto asociado a la movilidad, los desplazamientos inciden sobre la percepción de bienestar y sobre la posibilidad de equilibrar responsabilidades profesionales con vida familiar y personal, aspectos que hoy tienen una influencia creciente al evaluar una oferta de empleo.
Efectos positivos del equilibrio presencial-remoto
La investigación también evidencia que los cambios en la modalidad de trabajo generan efectos positivos cuando existe un equilibrio entre presencialidad y trabajo remoto. El 67% de los trabajadores considera que el esquema bajo el que desarrolla sus funciones mejoró su calidad de vida, principalmente porque favorece un mejor balance entre la vida laboral y personal, incrementa la productividad y fortalece las dinámicas de trabajo en equipo.
Quienes consideran que los cambios han tenido un efecto negativo vuelven a señalar el tiempo perdido en los desplazamientos como el principal motivo de insatisfacción, además de la dificultad para mantener un equilibrio entre las responsabilidades laborales y la vida personal. Estos resultados refuerzan la importancia que adquirió el tiempo dentro de las decisiones relacionadas con el empleo.
La oficina como espacio de valor agregado
Aunque la flexibilidad gana protagonismo, el estudio muestra que la oficina continúa desempeñando un papel importante para los trabajadores. La diferencia radica en que la presencialidad ya no se percibe como un requisito por sí mismo, sino como un espacio que debe aportar beneficios concretos frente a las alternativas de trabajo remoto.
Entre quienes valoran asistir presencialmente, el 69% destaca la integración de los equipos como la principal ventaja de compartir el espacio de trabajo. A ello se suma el fortalecimiento de las relaciones interpersonales, mencionado por el 60% de los encuestados, y la posibilidad de mantener una comunicación más directa con colegas y líderes, aspecto resaltado por el 52%.
Para WeWork, estos resultados muestran que el futuro del trabajo no depende de escoger entre oficina o virtualidad, sino de construir modelos suficientemente flexibles para responder a las nuevas prioridades del talento. Bajo esa perspectiva, la oficina conserva un papel estratégico siempre que contribuya a fortalecer la colaboración, la innovación y el bienestar de los equipos.
La compañía concluye que el desafío para las organizaciones consiste en ofrecer experiencias laborales donde la presencialidad tenga un propósito claro y genere valor para quienes invierten tiempo en desplazarse. En un mercado laboral cada vez más competitivo, la flexibilidad dejó de ser un beneficio diferenciador para convertirse en un componente central de la estrategia empresarial destinada a atraer, comprometer y retener talento.



