Huelga en Electrificadora de Santander: Denuncian despidos masivos tras 8 días de protesta
Este viernes se cumplieron ocho días consecutivos de huelga en la Electrificadora de Santander (ESSA), empresa filial del Grupo EPM, sin que se registren avances significativos en las negociaciones entre los trabajadores y la compañía. El conflicto laboral se ha intensificado con denuncias de cancelación de contratos y posibles incumplimientos de acuerdos técnicos previamente establecidos.
Petición ante autoridades de control
Los trabajadores en huelga han presentado formalmente un derecho de petición ante la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo, solicitando la intervención de estas entidades para garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos y proteger tanto los derechos laborales como el acceso continuo al servicio público de energía eléctrica.
Según voceros sindicales, la ESSA estaría programando mantenimientos preventivos que podrían generar suspensiones del fluido eléctrico en diversos sectores del departamento de Santander, lo que contradice lo acordado en mesas técnicas realizadas con los Ministerios de Minas y Trabajo.
Cancelación de más de 250 contratos
Uno de los aspectos más críticos denunciados por el sindicato Sintraelecol es la cancelación de más de 250 contratos de trabajadores vinculados a la protesta. Juan Carlos Terán, presidente de Sintraelecol Bucaramanga, señaló que esta medida afecta especialmente a personas próximas a pensionarse y a mujeres cabeza de familia, incrementando el impacto social del conflicto y alimentando la tensión entre las partes.
Los trabajadores insisten en que su movilización busca mejores condiciones laborales y mayor seguridad jurídica, mientras que la ESSA sostiene que las decisiones adoptadas responden a criterios operativos y financieros necesarios para la sostenibilidad de la empresa.
Orígenes del conflicto y llamado gubernamental
La huelga se originó por desacuerdos relacionados con:
- Estabilidad en el empleo
- Condiciones contractuales
- Respeto a los derechos sindicales
Ante la prolongación del conflicto, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, hizo un llamado público para que ambas partes cedan y permitan una salida negociada. El funcionario también planteó la posibilidad de acudir a un tribunal de arbitramento, mecanismo institucional que podría activar el Gobierno en caso de que no se llegue a un acuerdo directo entre la empresa y los trabajadores.
Incertidumbre para usuarios y trabajadores
Mientras las negociaciones permanecen estancadas, tanto los empleados involucrados como los usuarios del servicio eléctrico en Santander continúan inmersos en un escenario de incertidumbre. La empresa ha afirmado que mantiene en funcionamiento el servicio de energía y que los servicios esenciales no han sido interrumpidos, pero los trabajadores denuncian que las actividades de mantenimiento programadas podrían afectar la continuidad del suministro.
La expectativa ahora se centra en que las autoridades logren facilitar un acuerdo que permita:
- Restablecer la normalidad en las operaciones
- Garantizar la prestación eficiente del servicio público
- Proteger los derechos laborales en disputa
El conflicto en la Electrificadora de Santander representa uno de los desafíos laborales más significativos en el sector energético colombiano en los últimos tiempos, con implicaciones tanto para los trabajadores como para los miles de usuarios que dependen del servicio eléctrico en esta región del país.
