Huelga en Electrificadora de Santander cumple 8 días con 250 contratos suspendidos
Huelga en ESSA: 8 días y 250 contratos suspendidos unilateralmente

Huelga en Electrificadora de Santander alcanza octavo día sin avances

El conflicto laboral en la Electrificadora de Santander (ESSA), filial del Grupo EPM, cumple este viernes ocho días consecutivos sin que se registren progresos significativos en las negociaciones entre la empresa y los trabajadores. La paralización, que comenzó el pasado 20 de febrero, mantiene en vilo al departamento santandereano mientras ambas partes mantienen posiciones distantes.

Denuncias por cancelación unilateral de contratos

Uno de los puntos más críticos de la disputa es la suspensión unilateral de más de 250 contratos laborales de trabajadores que participan activamente en la huelga. Según Juan Carlos Terán, presidente de Sintraelecol en Bucaramanga, la mayoría de los afectados serían personas próximas a pensionarse y mujeres cabeza de familia, lo que agrava considerablemente el impacto social de la medida.

"Esta acción de la empresa no solo vulnera derechos laborales fundamentales, sino que genera una situación de especial vulnerabilidad para trabajadores con años de servicio y responsabilidades familiares", señaló el dirigente sindical.

Servicio eléctrico mantiene operación pero con tensiones

Pese a la prolongada huelga, el suministro de energía eléctrica en Santander no se ha interrumpido durante estos ocho días, según confirmaron fuentes oficiales. Los servicios esenciales continúan prestándose normalmente a los usuarios residenciales y comerciales del departamento.

Sin embargo, los trabajadores denuncian que la empresa estaría programando mantenimientos preventivos que derivarían en cortes del servicio eléctrico en diversos sectores de la región, acción que según los sindicalistas contradice lo acordado previamente en mesas técnicas.

Violación de acuerdos previos según sindicato

El Sindicato de Trabajadores de la Energía de Colombia (Sintraelecol) sostiene que estas programaciones de mantenimiento preventivo violan los pactos establecidos antes del inicio de la huelga, donde se acordó que durante el paro solo se realizarían mantenimientos correctivos urgentes, garantizando el suministro continuo de energía.

"Estas acciones generan un ambiente adverso hacia el ejercicio legítimo del derecho a la protesta y afectan directamente a la comunidad", afirmaron voceros del sindicato, quienes han solicitado la intervención de la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General de la Nación para supervisar el cumplimiento de los acuerdos.

Orígenes del conflicto y llamado a la negociación

La huelga se originó por desacuerdos fundamentales entre ESSA y sus trabajadores en temas de:

  • Garantías laborales y estabilidad en el empleo
  • Condiciones contractuales justas
  • Respeto a los derechos sindicales
  • Seguridad jurídica en los vínculos laborales

Mientras los trabajadores exigen mejores condiciones laborales, la empresa defiende sus decisiones administrativas argumentando criterios operativos y financieros.

En medio de este escenario, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ha hecho un llamado público a ambas partes para flexibilizar sus posiciones y buscar una salida negociada. El funcionario incluso ha planteado la posibilidad de acudir a un tribunal de arbitramento como mecanismo institucional para resolver el conflicto si no se logran acuerdos directos en la mesa de diálogo.

Impacto social y perspectivas futuras

La prolongación de la huelga y las medidas adoptadas por ambas partes han elevado considerablemente la tensión en el conflicto laboral. Los trabajadores afectados por la suspensión de contratos enfrentan incertidumbre económica en un contexto ya complejo, mientras la empresa busca mantener la operatividad del servicio esencial.

La comunidad santandereana observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, consciente de que cualquier interrupción prolongada del servicio eléctrico tendría consecuencias graves para la economía regional y la vida cotidiana de sus habitantes.