Huelga en la Electrificadora de Santander genera alerta por impacto financiero y en el servicio
El sindicato Sintraelecol ha iniciado formalmente una huelga en la Electrificadora de Santander (ESSA), la empresa más grande del departamento, tras exigir incrementos del 147% en su pliego de peticiones respecto a la última convención colectiva. Esta movilización laboral ha generado preocupación en sectores empresariales y gubernamentales por las posibles afectaciones al suministro de energía en la región.
Impacto financiero sin precedentes para la ESSA
Las cargas salariales que pretende el sindicato pondrían contra las cuerdas las finanzas de la compañía, que cuenta con calificación AAA y ha mantenido ingresos estables en los últimos años. Mientras la empresa planteaba incrementos superiores por algunos puntos a la inflación (5,1%), el sindicato buscaba aumentos de al menos el 23,7% para los salarios básicos.
El costo actual de la convención colectiva asciende a $98.563 millones anuales, pero el nuevo pliego de peticiones alcanzaría los $243.601 millones, casi el mismo monto de las ganancias que tuvo la ESSA en 2024 ($252.159 millones). Esto representa una diferencia de $145.038 millones adicionales que la empresa tendría que asumir.
Detalles de las exigencias salariales
Un empleado de grado técnico, que actualmente percibe un sueldo básico mensual de aproximadamente $4.523.000, recibiría con los beneficios extralegales un ingreso promedio de $9.857.303. Con el incremento del 23,7% exigido, su sueldo básico aumentaría a $5.594.951, y el ingreso total ascendería a $12.193.483 mensuales.
Esta carga salarial se multiplicaría por las 442 personas que tienen ese cargo técnico en la compañía. Los incrementos también aplicarían a:
- Tecnólogos que actualmente reciben $8.327.392 mensuales en promedio
- Profesionales (categorías uno a cuatro) con ingresos promedio máximo de $13.515.519
El rubro salarial representaría $132.395 millones, mientras que los nuevos artículos y beneficios costarían $98.607 millones anuales adicionales.
Riesgos para el suministro eléctrico regional
Sectores empresariales de Santander han manifestado su preocupación por los efectos que podría generar una interrupción del servicio durante la huelga. Los ministerios de Trabajo y Minas han señalado que se debe garantizar la prestación del servicio de energía a los usuarios, aunque no existe experiencia en el país para definir cuáles son los cargos esenciales en una empresa de energía durante una huelga.
La prestación del servicio, bajo mínimos operativos, podría presentar interrupciones cuyo restablecimiento requeriría maniobras complejas, lo que implicaría que no se normalice el suministro de energía de forma inmediata.
Poblaciones vulnerables en riesgo
Actualmente, la ESSA cuenta con 958.344 clientes, incluyendo más de 243.000 en zonas rurales y 64.833 con servicio de energía prepago. Entre estos usuarios hay al menos 71 personas con condiciones especiales de salud:
- Electrodependientes
- Insulinodependientes
- Personas con oxígeno, diálisis y medicamentos refrigerados
Además, la compañía suministra energía a 517 establecimientos de salud como almacenes de vacunas, centros de rehabilitación, clínicas, IPS y hospitales públicos y privados.
Preocupación para otros trabajadores
Si bien Sintraelecol es el sindicato mayoritario de la ESSA, otras agrupaciones como el Sindicato de Profesionales de la Electrificadora de Santander (Siproessa), con 445 afiliados, se verían afectados por la huelga. En Colombia no existe la figura de huelga parcial, por lo que la suspensión de actividades afecta incluso a quienes no hacen parte del sindicato convocante.
Según datos de Siproessa, el 32% de sus integrantes son padres y madres cabeza de familia, 49% tienen hijos menores de edad, 24% cuentan con tratamientos médicos permanentes, y el 89% no cuentan con ingresos diferentes a su salario en la ESSA.
La huelga en la ESSA representa un desafío significativo tanto para la estabilidad financiera de la empresa como para el suministro continuo de energía en Santander, con posibles consecuencias en cadena para la economía regional y la salud pública.



