Marcela García expone cruda realidad de influencers embarazadas en Colombia
Marcela García Caballero, reconocida comunicadora social, empresaria e influencer colombiana, famosa por haber sido coronada como Reina del Carnaval de Barranquilla en el año 2016, ha revelado una situación profundamente difícil que enfrentó hace tres años, cuando anunció su primer embarazo. En un emotivo video compartido en sus redes sociales, la creadora de contenido detalló cómo su carrera como influencer se vio abruptamente interrumpida por decisiones discriminatorias de las marcas con las que colaboraba.
El impacto inmediato del anuncio del embarazo
"Esta es la historia de cómo a mí las marcas me dejaron de contratar durante cinco meses y una marca con la que venía trabajando durante ocho años canceló mi contrato, y más nunca volví a trabajar con esa marca, después de anunciar que estaba embarazada de mi primera hija", comenzó explicando Marcela García con visible emoción. En ese momento crítico, los ingresos de la influencer dependían en un ochenta por ciento de colaboraciones publicitarias con diversas empresas, complementados con un veinte por ciento de inversiones personales y un emprendimiento que mantenía activo.
García, quien creció en una familia con profundas raíces en el Carnaval de Barranquilla y ha construido una sólida presencia digital compartiendo su vida como madre, su estilo de vida y su camino de crecimiento personal, relató que el cambio fue instantáneo. "Todo cambió. Fue algo inmediato. Fue como si yo hubiera dicho que yo tenía algo, como si yo me hubiera robado algo o no sé, pero en el momento en el que yo dije que yo estaba embarazada de Fátima, paró el teléfono de sonar, algo que no nos había pasado en años", afirmó con tristeza.
Una crisis que impulsó la reinvención profesional
Aunque este periodo representó un desafío emocional y financiero significativo, Marcela García aseguró que la experiencia la llevó a una profunda reflexión sobre su dependencia laboral. "A mí eso sí me sacudió y dije: 'estoy cavando mi propio hueco y estoy dependiendo hoy en día de otras personas y de otras marcas y de qué tan relevante puedo ser'", expresó. A pesar de confiar en que las colaboraciones regresarían después del nacimiento de su hija, decidió no continuar bajo ese modelo de vulnerabilidad.
Este momento de crisis se transformó en un catalizador para la innovación. "Empezamos a pensar en qué hacer. Pasó el tiempo y comenzamos a crear nuevas cosas", reveló la influencer, destacando cómo diversificó sus proyectos hacia emprendimientos digitales más autónomos, incluyendo el lanzamiento de un pódcast y otras iniciativas personales.
Un segundo embarazo con un panorama completamente distinto
La perseverancia y el trabajo duro de Marcela García finalmente dieron frutos. Al quedar embarazada de su segundo bebé, la situación fue radicalmente diferente. "Después de ese trabajo y ese esfuerzo, yo había logrado voltear la balanza, ahí ya dije: 'esta vez no me importa' porque he creado con mi nombre y con mi trabajo y con el esfuerzo, algo más grande que yo que no dependa del momento de mi vida'", compartió con orgullo.
Contrario a su primera experiencia, este segundo embarazo ha sido el periodo con mayor cantidad de oportunidades laborales. "Este ha sido el embarazo donde más oportunidades de trabajo he tenido. Es como cuando uno a veces suelta algo es el momento que vuelve a ti. La vida fue sorprendiéndome y me dediqué a hacer las cosas que tenía que hacer y me lancé y al final dio resultado", afirmó García, quien atribuye a sus hijos un papel motivacional esencial en su carrera.
"Por eso y por muchas cosas más puedo decir que mis hijos han venido con un motor, han sido la gasolina que yo he necesitado para poder cumplir los sueños sin miedo al éxito", concluyó la influencer, cuyo testimonio ha generado un importante debate sobre la discriminación laboral hacia mujeres embarazadas en el ámbito digital colombiano.



