Diálogo tripartito reactivado con respaldo mayoritario al incremento salarial
La suspensión del decreto que estableció el aumento del salario mínimo en Colombia ingresó a una nueva fase esta semana, tras la reactivación del diálogo tripartito en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales. Este lunes 16 de febrero, representantes del Gobierno, empresarios y centrales obreras se reunieron nuevamente en el Ministerio del Trabajo en Bogotá para analizar el futuro del ajuste salarial que afecta a millones de trabajadores colombianos.
Gobierno prioriza diálogo pese a no ser orden expresa
Aunque la reapertura de la mesa de concertación no constituía una orden expresa del auto del Consejo de Estado, el Ejecutivo decidió habilitar este espacio para examinar los alcances de la decisión judicial y recoger las posiciones de todos los actores involucrados. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, explicó que esta convocatoria respondió a una decisión política del Gobierno, no a una obligación perentoria del fallo, con el objetivo de mantener los canales de diálogo y las buenas relaciones entre empresarios y trabajadores.
"La decisión no era absolutamente necesaria, ni constituía una orden perentoria del auto del Consejo de Estado", afirmó Sanguino durante la rueda de prensa posterior al encuentro, destacando que el propósito fue "examinar los alcances del auto y escuchar las opiniones de los trabajadores, de los empresarios y por supuesto del gobierno".
Posición mayoritaria a favor del incremento vigente
Durante la reunión, desarrollada en un ambiente de diálogo abierto y respetuoso según el ministro, se evidenció una posición mayoritaria a favor de no modificar el incremento del salario mínimo que actualmente está vigente. Sanguino sostuvo que "hemos constatado en la comisión que del lado de los empresarios hay una opinión mayoritaria en favor de que resultaría equivocado, por decirlo menos, despedir un decreto que modifique el incremento del 23,7%", posición que fue compartida por las centrales sindicales.
El Gobierno reiteró su compromiso de acatar el auto del Consejo de Estado y expedir un decreto transitorio dentro del plazo fijado de ocho días calendario. Sin embargo, el ministro insistió en que la prioridad es no introducir cambios que generen incertidumbre en la economía, explicando que "todas las opiniones que se expresaron se pronuncian en favor de no alterar ni generar incertidumbres en el mercado laboral colombiano y en el comportamiento global de la economía".
Salario vital como derecho adquirido
Desde el Ministerio de Hacienda, Germán Ávila respaldó la postura de mantener el incremento, señalando que para el Gobierno y el movimiento sindical el salario vital ya configura un derecho adquirido por los trabajadores. "Estamos convencidos de que reversar un derecho adquirido por los trabajadores es inconveniente, inconstitucional e inviable desde el punto de vista jurídico", afirmó el funcionario.
Ávila reconoció la solicitud del Consejo de Estado de precisar con mayor detalle los análisis económicos que sustentaron el incremento, compromiso que el Ejecutivo asumió como parte del nuevo decreto. "Entendemos la solicitud que ha hecho el Consejo de Estado, en el sentido de que aclararemos con mayor precisión los análisis económicos que llevaron al establecimiento del salario vital, y como tal lo vamos a hacer", indicó.
Posturas empresariales con matices críticos
Del lado empresarial, Fenalco mantuvo una postura crítica frente al procedimiento utilizado en el decreto suspendido, aunque confirmó su participación en la mesa de concertación. En una carta dirigida a la Comisión, su presidente Jaime Alberto Cabal insistió en que el nuevo decreto debe ajustarse plenamente a lo dispuesto en la Ley 278 de 1996 y cumplir de manera estricta la orden impartida por el Consejo de Estado.
Según Fenalco, el alto tribunal fue claro en señalar que el decreto suspendido no explicó de forma concreta y verificable cómo incidieron variables como inflación, productividad y crecimiento del PIB en el porcentaje fijado. Cabal advirtió que "un salario mínimo que se aparte de la productividad y de la inflación real puede afectar el empleo formal y generar presiones inflacionarias adicionales".
Centrales obreras enfatizan mirada integral
Desde las centrales obreras, la Central Unitaria de Trabajadores señaló que el debate se concentró en sustentar el incremento desde una mirada integral. A través de sus redes sociales, la CUT afirmó que la discusión se centró en "integrar parámetros económicos, sociales y prerrogativas constitucionales que sustenten el incremento del 23,7%", recordando que "mientras no se expida otro decreto el salario fijado continúa".
Próximos pasos y plazos definidos
Mientras se desarrolla este debate, el Gobierno concentra sus esfuerzos en cumplir el plazo de ocho días calendario fijado por el Consejo de Estado para expedir el decreto transitorio, al tiempo que prepara su defensa jurídica del salario vital ante el pronunciamiento de fondo que aún está pendiente. Por ahora, el aumento del 23% continúa vigente y operando en la economía colombiana, a la espera de la siguiente decisión que marcará el rumbo de las políticas salariales en el país.
El ministro Ávila planteó además la necesidad de avanzar en medidas que faciliten la absorción del aumento en sectores con mayores dificultades, especialmente en las micro, pequeñas y medianas empresas, anunciando que el Gobierno trabajará en medidas compensatorias y mantendrá abierta la conversación con los sectores que puedan verse más afectados por el ajuste salarial.



