Presidente Petro defiende constitucionalidad del decreto de salario vital
El presidente Gustavo Petro reaccionó este viernes de manera contundente ante la suspensión provisional del decreto que establecía un aumento del 23% en el salario mínimo para el año 2026, una medida ordenada por el Consejo de Estado en respuesta a cerca de 30 demandas que cuestionan la legalidad del incremento.
Fundamento constitucional y técnico
En un pronunciamiento público, el mandatario colombiano insistió en que "el decreto de salario vital es ordenado por la Constitución", defendiendo tanto los criterios económicos como el fundamento jurídico de la medida. Petro subrayó que el decreto ya expedido cuenta con todos los elementos técnicos necesarios reflejados en su contenido normativo.
El Consejo de Estado tomó la decisión de suspender provisionalmente el decreto presidencial después de recibir múltiples demandas que argumentan que el Gobierno no se basó en los parámetros técnicos exigidos por la legislación laboral vigente para determinar el monto específico del incremento salarial.
Acatamiento judicial y marco constitucional
Aunque el presidente Petro manifestó que acatará la orden judicial emitida por el Consejo de Estado, también dejó claro que actuará conforme al marco constitucional que, según su interpretación, respalda plenamente la medida de ajuste salarial. Esta postura marca un punto crucial en el debate sobre los límites del poder ejecutivo frente al control judicial.
La suspensión provisional ocurre en un contexto donde:
- Existen aproximadamente 30 demandas judiciales contra el decreto
- Se cuestiona la metodología utilizada para calcular el aumento
- Organizaciones laborales y empresariales mantienen posiciones divergentes
- El impacto económico del incremento genera debate entre expertos
Repercusiones y próximos pasos
La decisión del Consejo de Estado representa un revés temporal para la política salarial del gobierno de Petro, quien había promovido este aumento como parte de su agenda de justicia social y redistribución económica. Sin embargo, el mandatario mantiene su posición de que la medida tiene sólidos fundamentos tanto constitucionales como técnicos.
El proceso judicial continuará su curso mientras el gobierno evalúa sus opciones legales y prepara su defensa formal ante las instancias correspondientes. Esta situación podría prolongarse durante varias semanas o incluso meses, dependiendo de la complejidad del caso y los recursos legales que se presenten.
Mientras tanto, el Ministerio de Trabajo deberá ajustar sus procedimientos administrativos y las empresas tendrán que mantener temporalmente los salarios anteriores hasta que se resuelva definitivamente la controversia legal sobre el incremento del 23% para el año 2026.



