Colombia registra avance en pobreza multidimensional, pero Santander muestra retroceso preocupante
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló datos contundentes sobre la evolución de la pobreza multidimensional en Colombia durante 2025. A nivel nacional, el indicador presentó una reducción significativa, ubicándose en 9,9%, lo que representa una caída de 1,6 puntos porcentuales respecto al 11,5% registrado en 2024.
Santander: la excepción preocupante en el panorama nacional
Mientras el país celebraba esta reducción, Santander emergió como una preocupante excepción en el panorama nacional. El departamento registró un ligero pero significativo aumento en su tasa de pobreza multidimensional, pasando del 6,8% en 2024 al 6,9% en 2025.
Esta variación, aunque aparentemente pequeña en términos porcentuales, tuvo consecuencias importantes en el posicionamiento regional. Santander cayó del cuarto al octavo lugar en el ranking nacional de departamentos con menor incidencia de pobreza multidimensional, siendo desplazado por Quindío, Risaralda, Boyacá y Cundinamarca, que sí lograron reducir sus indicadores.
La situación rural: el epicentro del problema
El análisis detallado de los datos del Dane revela que la zona rural de Santander concentra las mayores dificultades. La incidencia de pobreza multidimensional en las veredas del departamento aumentó del 13,6% al 13,9%, evidenciando un deterioro en las condiciones de vida de las comunidades campesinas.
La pobreza multidimensional, cabe recordar, no se limita a medir ingresos económicos. Este indicador evalúa 15 dimensiones del bienestar, incluyendo:
- Acceso a servicios de salud y educación
- Condiciones de vivienda adecuada
- Acceso a servicios públicos domiciliarios
- Oportunidades de empleo formal
- Protección social
Un hogar se considera pobre multidimensionalmente cuando presenta privaciones en al menos el 33,3% de estos indicadores.
Factores clave del deterioro en Santander
El análisis detallado de los resultados para Santander identifica varios factores críticos que explican este retroceso:
Barreras de acceso a servicios de salud: Este indicador experimentó un aumento de 1,3 puntos porcentuales respecto a 2024, alcanzando el nivel más alto desde 2019. Las zonas rurales presentan mayor afectación, aunque las áreas urbanas también registraron incrementos.
Trabajo informal: Continúa siendo el punto de mayor incidencia en la pobreza multidimensional santandereana. En promedio, dos de cada tres hogares que padecen pobreza multidimensional en el departamento dependen del trabajo informal.
Problemas educativos: El bajo logro educativo y el rezago escolar perjudican significativamente los indicadores departamentales, con una incidencia del 73,5% en el sector rural.
Brechas persistentes: la dimensión de género
El Dane también identificó brechas de género significativas en la distribución de la pobreza multidimensional en Santander. La incidencia en hogares con jefatura femenina alcanza el 7,6%, mientras que en aquellos con jefatura masculina se ubica en 6,3%.
Esta diferencia de 1,3 puntos porcentuales es ligeramente inferior a la brecha nacional de 1,9 puntos, pero sigue reflejando desigualdades estructurales que afectan particularmente a las mujeres santandereanas.
Contexto nacional y perspectivas
Santander y Meta fueron los únicos departamentos entre los primeros quince del ranking nacional que presentaron aumentos en sus tasas de pobreza multidimensional durante 2025. Esta situación contrasta marcadamente con la tendencia nacional de reducción y plantea desafíos específicos para las autoridades regionales.
Los datos del Dane no solo miden estadísticas frías, sino que reflejan realidades humanas concretas: familias que enfrentan dificultades para acceder a servicios de salud, niños con limitaciones educativas, trabajadores atrapados en la informalidad y comunidades rurales con acceso limitado a servicios básicos.
La evolución de estos indicadores en los próximos años será crucial para evaluar la efectividad de las políticas públicas implementadas tanto a nivel nacional como departamental para combatir las múltiples dimensiones de la pobreza en Santander.



