Gobierno decreta salario mínimo de $2 millones para 2026 con aumento histórico del 23,7%
Salario mínimo de $2 millones para 2026 con aumento del 23,7%

Gobierno decreta salario mínimo de $2 millones para 2026 con aumento histórico del 23,7%

El Gobierno Nacional puso fin este viernes 20 de febrero de 2026 a la incertidumbre que se había generado en el Consejo de Estado durante los últimos ocho días. Tras una mesa de concertación salarial realizada a comienzos de la semana, el Ministerio de Trabajo expidió la resolución que mantiene en 23,7% el incremento del salario mínimo para el presente año, estableciendo así el aumento más alto registrado en la historia colombiana.

Esta decisión impacta directamente a un total de 2,4 millones de trabajadores que reciben esta remuneración base, así como a sus familias, lo que representa aproximadamente 10 millones de personas en todo el territorio nacional. El salario base se mantiene en $1,75 millones, más un auxilio de transporte de $249.095, para alcanzar la cifra total de $2 millones.

¿Quiénes tienen derecho al subsidio de transporte?

Este beneficio no aplica para todos los trabajadores. Según el Código Sustantivo del Trabajo, el auxilio de transporte corresponde únicamente a empleados con contrato laboral subordinado, ya sea a término fijo, indefinido o por obra o labor. Quedan excluidos los trabajadores autónomos y aquellos con contratos por prestación de servicios.

Además, el subsidio cubre solamente a quienes devenguen hasta dos salarios mínimos mensuales. Con el ajuste de 2026, el tope máximo para recibir este beneficio se establece en $3.501.810. Tampoco aplica para trabajadores que habitan en el mismo sitio donde laboran ni para aquellos que son transportados directamente por la empresa contratante.

¿Qué rubros se ajustan con el incremento del salario mínimo?

Varias categorías económicas tienen relación directa con el aumento del salario base. En el sector educativo, se ven afectadas las matrículas y los cursos privados o técnicos. En la categoría de trabajo y formación, se contemplan los aportes de aprendices al Sena.

En el ámbito de multas y sanciones, se ajustan las multas de tránsito y algunas sanciones administrativas. En seguros, se modifica el cálculo del Soat y otros seguros cuyas indemnizaciones se determinan con base en salarios mínimos.

En el sector salud, específicamente en servicios particulares, se impactan las consultas médicas privadas, las cuotas reguladas (también conocidas como cuotas moderadoras) y los copagos del sistema. Además, se ven afectados los aportes a la seguridad social tanto de trabajadores independientes como de empleadores.

En vivienda, se ajustan los topes de la Vivienda de Interés Social (VIS) y la Vivienda de Interés Prioritario (VIP), cuyos valores están fijados en salarios mínimos. Actualmente existe un proyecto de decreto que busca desindexar este rubro para establecerlo en pesos fijos.

"Estas categorías son las que tienen un impacto directo; sin embargo, hay varios servicios cuyo valor no está indexado al salario mínimo, pero que en enero sí se vieron afectados por la magnitud del ajuste, como el transporte, los restaurantes, las peluquerías y algunas cuotas de administración, entre otros", explicó David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente.

Impacto en el sistema pensional

Asofondos ha advertido que el Gobierno Nacional ha tomado dos decisiones en materia pensional que, aunque formalmente independientes, generan efectos acumulativos sobre los trabajadores afiliados y los pensionados del régimen privado. Por un lado, se trata del mayor incremento real del salario mínimo en los últimos 50 años y, por otro, de la modificación del parámetro de deslizamiento de este ingreso.

El impacto conjunto de estas medidas trasciende lo técnico. El gremio presentó los riesgos sobre el seguro previsional, que cubre pensiones de invalidez y sobrevivencia, así como un menor ahorro pensional, mesadas más bajas en el presente y el futuro, y mayores exigencias de capital y tiempo para lograr una pensión.

La combinación del alza real del salario mínimo y el nuevo parámetro de deslizamiento eleva de forma importante los umbrales de capital necesarios para acceder a una renta vitalicia. En 2025, el costo estimado de una renta vitalicia equivalente a un salario mínimo para una persona en edad de pensionarse rondaba los $350 millones. Para 2026, ese valor ascendería a cerca de $550 millones, lo que supone un incremento del 57% y obliga a los colombianos a ahorrar alrededor de $200 millones adicionales para pensionarse.

El deslizamiento del salario mínimo

El deslizamiento del salario mínimo, establecido en el artículo 2.2.17.2 del Decreto 1485 de 2025, define el indicador que deben usar las aseguradoras para proyectar el crecimiento anual de las mesadas en las rentas vitalicias.

Según el decreto, el ajuste se calculará con base en el mayor valor entre dos variables: el promedio del crecimiento real anual de la productividad registrado en los últimos 10 años, acordado por el Comité Tripartito de Productividad, y 35% del promedio de la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) certificada por el Dane en ese mismo periodo.

En términos prácticos, este cambio implica que, cuando el salario mínimo aumente por encima de la inflación y la productividad, el Gobierno deja de asumir el impacto que ese incremento genera sobre el costo de las pensiones. Como resultado, esa carga se traslada a los afiliados y pensionados, quienes deberán enfrentar mayores exigencias de ahorro o mesadas más bajas.