Salario promedio peruano alcanza mayor crecimiento en 16 años superando nivel prepandemia
El mercado laboral peruano presentó en 2025 un desempeño histórico con el salario promedio registrando su mayor crecimiento en dieciséis años, superando finalmente los niveles prepandemia tras seis años de recuperación. Según datos oficiales, la población ocupada en el país ascendió a 17.57 millones de personas, mostrando un crecimiento del 1.5% respecto al año anterior.
Recuperación económica impulsa empleo y remuneraciones
La Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) reveló que durante 2025 se agregaron más de 252 mil personas a la población ocupada, marcando una notable mejora frente al 2024 cuando solo se sumaron 143 mil trabajadores. Paola Herrera, analista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), destacó el avance del empleo en actividades primarias, especialmente en el sector agrícola.
"Superadas las condiciones climáticas adversas y con condiciones normales actuales, se tuvo un mejor desempeño en áreas como las agroexportaciones. Otro impulso importante provino del consumo, reflejándose en mayor dinamismo en los sectores de comercio y servicios", explicó Herrera.
Ingresos laborales muestran crecimiento histórico
Uno de los datos más destacados del informe laboral corresponde al ingreso promedio mensual proveniente del trabajo, que ascendió a 1,887.2 soles (US$562), representando un incremento nominal del 6.9% equivalente a más de 121 soles (US$36). En términos reales, descontando el efecto inflacionario, el crecimiento del salario alcanzó el 5.3%, marcando el ritmo más acelerado desde 2009.
Carlos León, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), comentó que aunque el crecimiento es saludable, su velocidad sigue siendo lenta considerando que la economía peruana creció más del 3% durante el período analizado.
Empleo adecuado cuadruplica crecimiento general
Lo que explica este resultado histórico es el mejor desempeño del empleo adecuado. Mientras el aumento general del empleo fue del 1.5% durante 2025, el avance del empleo adecuado más que cuadruplicó ese ritmo alcanzando el 6.9%, equivalente a 634.3 mil personas adicionales, totalizando 9.81 millones de trabajadores en esta categoría.
Por grupos de edad, la mayor variación en remuneraciones en términos nominales se registró en el segmento de 45 años en adelante, con un incremento del 7.4% equivalente a 130 soles adicionales (US$38), alcanzando los 1,893.7 soles (US$564).
Desigualdades regionales y generacionales persisten
Por ciudades, las mayores remuneraciones promedio se concentraron en:
- Lima Metropolitana y Callao: 2,486 soles (US$741)
- Moquegua: 2,426.4 soles (US$723)
- Chachapoyas: 2,392.5 soles (US$713)
- Arequipa: 2,324.6 soles (US$623)
- Puerto Maldonado: 2,249.9 soles (US$670)
En contraste, las ciudades con menores ingresos fueron:
- Pucallpa: 1,790 soles (US$533)
- Chiclayo: 1,671.5 soles (US$498)
- Juliaca: 1,323.8 soles (US$394)
Crisis del empleo juvenil: cuatro años consecutivos de contracción
El panorama positivo general oculta una grave problemática: el empleo juvenil completó su cuarto año consecutivo de contracción. Mientras los grupos de 25 a 44 años y de 45 años en adelante presentaron aumentos del 0.7% y 4.9% respectivamente durante el cuarto trimestre de 2025, el empleo entre los más jóvenes cayó más del 2.5%.
"Todavía se mantiene una concentración del empleo y de calidad para sectores con mayores niveles de formalidad y experiencia, dejando rezagados a los empleos juveniles", señaló Herrera, quien mostró preocupación porque ni en los planes de gobierno ni en las promesas de campaña se abordan medidas para revertir esta situación.
Desde 2022, el empleo juvenil ha retrocedido casi 15%, equivalente a casi 400 mil personas menos, mientras el grupo de mayor edad sumó 14% representando casi 830 mil trabajadores adicionales.
Impacto a largo plazo y desafíos pendientes
León advirtió sobre las consecuencias de esta brecha generacional: "El costo para el país es que está envejeciendo el mercado laboral, perdiéndose el bono demográfico. Esto terminará incidiendo en los niveles de productividad nacional".
Respecto al período electoral, Herrera indicó que aunque aún no se observa mayor impacto negativo en la economía nacional, su efecto en el empleo suele manifestarse con mayor rezago. Recordó que en los últimos trimestres de 2025, la inversión privada impulsó significativamente la actividad económica, impulso que se mantendría durante el primer semestre de 2026.



