Pagar salarios bajos en Colombia no solo afecta el ingreso de los trabajadores, sino que también incrementa la rotación laboral y el ausentismo dentro de las empresas. Así lo revela un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana (ACRIP), que advierte que las compañías con condiciones menos competitivas enfrentan mayores dificultades para retener talento, lo que se traduce en mayores costos operativos y menor estabilidad organizacional.
Relación entre nivel salarial y comportamiento laboral
El informe, basado en una encuesta a 154 organizaciones en todo el país, evidencia una relación directa entre el nivel salarial y el comportamiento laboral. Las empresas que ofrecen salarios por debajo del promedio del mercado registran una rotación del 23% y un ausentismo del 10,29%, mientras que aquellas con remuneraciones más competitivas presentan cifras considerablemente menores en ambos indicadores.
Salarios competitivos reducen rotación y ausentismo
El estudio muestra que las compañías que pagan salarios por encima de las tres cuartas partes del promedio del mercado logran reducir la rotación al 17,9% y el ausentismo al 3,81%. Esta diferencia evidencia cómo las condiciones laborales influyen directamente en la permanencia de los trabajadores y en la continuidad de las operaciones organizacionales.
“Las empresas pueden considerar que pagar salarios bajos les ahorra costos, pero esto es un error”, afirmó Juan Carlos Ramírez, presidente de ACRIP. Explicó que al reducir la competitividad salarial, las empresas incrementan la rotación y el ausentismo, lo que a su vez eleva los costos asociados a la gestión del talento humano.
Rotación laboral en Colombia sigue en aumento
A nivel agregado, el estudio revela que la rotación laboral en Colombia continúa en aumento. En 2025, el índice promedio de rotación total se ubicó en 22,1%, por encima del 19,6% registrado en 2024. Este incremento refleja un entorno más desafiante para la retención de talento, especialmente en niveles operativos y técnicos.
Las mayores tasas de rotación se concentran en el personal base, seguido por técnicos y profesionales, mientras que los cargos de alta gerencia presentan niveles más bajos. Por áreas, producción lidera con una rotación de 46,8%, seguida por comercial, atención al cliente y logística, lo que evidencia una mayor presión en sectores operativos.
Flexibilidad laboral y home office reducen la fuga de talento
El informe también identifica factores que contribuyen a mitigar estos indicadores. La implementación de esquemas de trabajo flexible, como el home office, se asocia con menores niveles de rotación y ausentismo. Las empresas que no adoptan esta modalidad registran una rotación del 24,2%, frente al 20,6% de aquellas que sí la implementan.
En el caso del ausentismo, la diferencia también es significativa. Las organizaciones con esquemas de trabajo flexible presentan una tasa del 7,1%, mientras que en aquellas que no ofrecen esta opción el indicador asciende a 9,5%. Estos datos reflejan el impacto de la flexibilidad laboral en la estabilidad del talento humano y en la eficiencia organizacional.
Falta de medición limita capacidad de gestión
Otro hallazgo relevante del estudio es la falta de medición de estos indicadores dentro de las organizaciones. El 77,3% de las empresas no calcula los costos asociados a la rotación laboral, lo que limita su capacidad para diseñar estrategias que reduzcan su impacto. En el caso del ausentismo, el 39,6% tampoco realiza esta medición.
Aunque el índice de ausentismo total bajó al 8% en 2025, el informe advierte que solo el 35,3% de las ausencias son justificadas, lo que refleja un alto nivel de ausentismo injustificado. Entre las principales causas se encuentran enfermedades no laborales, que representan el 82,5% de los casos.
“La medición de los índices es fundamental para las estrategias organizacionales”, señaló Ramírez, al destacar que estos indicadores funcionan como un termómetro del clima laboral y de la capacidad de las empresas para atraer y retener talento. En un entorno competitivo, la gestión adecuada de estos factores se convierte en una variable clave para la sostenibilidad empresarial.



