La realidad salarial en Colombia: seis de cada diez trabajadores ganan mínimo o menos
Los datos más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) revelan una situación preocupante en el mercado laboral colombiano: de cada diez personas ocupadas, seis ganan un salario mínimo o incluso menos. Esta cifra representa aproximadamente el 57% de la fuerza laboral del país, evidenciando un estancamiento en los niveles de ingresos de los trabajadores.
Caída dramática en quienes ganan exactamente el mínimo
En apenas un año, el panorama salarial ha experimentado cambios significativos. Mientras en octubre de 2024 había 3,7 millones de personas ganando exactamente el salario mínimo, actualmente esa cifra se ha reducido a apenas 2,4 millones. Esto significa que 1,3 millones de trabajadores dejaron de percibir el ingreso mínimo legal en el transcurso de doce meses.
Paradójicamente, el grupo que recibe menos del salario mínimo creció en 1,2 millones de personas, llevando el total de trabajadores bajo ese umbral a 11,3 millones. Esta tendencia sugiere que el salario mínimo está funcionando más como un techo que como un piso en la realidad laboral colombiana, según analistas especializados.
La informalidad como consecuencia directa
Una de las consecuencias más evidentes de esta dinámica salarial es el aumento de la informalidad laboral. Según los últimos datos presentados por el Dane, del total de personas ocupadas a nivel nacional en diciembre de 2025, cerca del 55,5% no cuenta con un empleo formal.
"Hemos advertido que aumentar mucho la vara del mínimo tiene un efecto positivo en los ingresos de los trabajadores que se ganan el mínimo, pero también implica el riesgo de descalce; es decir, que muchas personas pasen a estar por debajo, en la informalidad", explicó José Ignacio López, presidente de Anif.
El debate sobre productividad y ajustes salariales
Los expertos señalan que existe una brecha preocupante entre el crecimiento del salario mínimo y la dinámica real de la productividad en el país. Cuando el salario crece por encima de la capacidad de generación de valor de las empresas, especialmente en sectores intensivos en mano de obra y de baja productividad, el ajuste no siempre se traduce en mejores ingresos sostenibles.
Juliana Morad, directora del Departamento de Derecho Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana, afirmó que "es una señal de que el mínimo realmente no está actuando como un mínimo, sino como un techo. Y es una muestra adicional de que los colombianos no estamos subiendo en el nivel de ingresos, lo que se traduce en que el mínimo no está cumpliendo su función".
Impacto del ajuste salarial del 18%
Según Henry Amorocho, profesor de Hacienda y Presupuesto de la Universidad del Rosario, el ajuste salarial del 18% terminó presionando los costos laborales en un entorno de alta incertidumbre. "En vez de beneficiar a los trabajadores, puede desmejorar sus niveles de ingreso", afirmó el académico, al señalar que muchos empleadores optan por esquemas de remuneración por debajo del mínimo o por mecanismos contractuales que rozan la informalidad.
Algunos avances en grupos de mayores ingresos
Aunque las estadísticas muestran una situación preocupante para quienes ganan mínimo o menos, existen algunos indicadores positivos en otros segmentos. Los trabajadores que perciben entre dos y tres salarios mínimos crecieron en 300.000 personas, para ubicarse en 1,5 millones. Sin embargo, el grupo que gana más de tres salarios mínimos se mantuvo prácticamente estable, con una leve reducción de 100.000 personas según los datos más recientes de la entidad estadística.
Esta distribución salarial desigual plantea importantes desafíos para la política laboral colombiana, especialmente en un contexto donde la formalización del empleo y la mejora de los ingresos reales de los trabajadores se han convertido en prioridades nacionales.



