Con aspectos de libro, arte y fútbol, la Fundación Tiempo de Juego apuesta a una nueva sede. Andrés Wiesner, fundador y director ejecutivo, explicó que ya tiene el 50% de la meta de 'Dona un ladrillo'. La gira internacional servirá para acelerar la construcción de su nueva sede en Soacha.
Una celebración de 20 años
Mientras el Mundial concentra la atención en los grandes estadios, la Fundación Tiempo de Juego decidió celebrarlo donde lleva 20 años jugando: en los territorios y las comunidades. Tras impactar a más de 120.000 personas a través del deporte y el arte, la organización llevará a Ciudad de México y Miami una gira que une literatura, arte y fútbol para recaudar fondos y avanzar en la construcción de la Sede de los Sueños en Altos de Cazucá, Soacha.
Andrés Wiesner, fundador y director ejecutivo de Fundación Tiempo de Juego, habló sobre el papel del fútbol como herramienta de encuentro y cómo un proyecto que comenzó con una escuela para apenas 20 niños hoy tiene presencia en más de 30 municipios y busca beneficiar cada año a miles de personas.
¿En qué consiste esta gira internacional?
El objetivo principal es la celebración de los 20 años de la fundación. Se realizarán dos acciones principales. Una es el lanzamiento de un libro llamado 'La pelota de atrapo', escrito por diferentes periodistas y escritores del país que cuentan cómo el fútbol se ha convertido en Colombia en un escenario de diálogo y reconciliación en lugares afectados por el conflicto armado. Desde ese lugar, se quiere enviar el mensaje de que también existen estas acciones que permiten encontrarse como colombianos y cada uno desde su orilla aportar a la construcción de un mejor país. El libro se lanzará en Ciudad de México. En Miami, se realizará en el marco de los partidos de la selección mundial.
¿Cuál es el objetivo con estas ventas?
Con las ventas del libro y las entradas al evento de Miami, se espera aportar a la construcción de una sede en Altos de Cazucá, Soacha. Este es un gran sueño que tenían toda la vida: tener una sede propia, con cancha, vestieres, gimnasio, iluminada, sostenible, con huerta, y también espacios para estudio de producción musical, salones de música, una sede que reúna todo lo que hacen. Por eso realizan estos eventos.
También lanzaron la campaña 'Dona un ladrillo', que propone a cualquier persona comprar un ladrillo para la sede.
¿Qué avances han logrado con 'Dona un ladrillo'?
Tienen aproximadamente el 50% de la financiación de su meta de $3.210 millones. Ya cuentan con socios como Adidas, Tamarin Foundation y la Fundación Gloria Sea, que fueron los primeros aportantes. Ahora, mediante estos eventos y las acciones con personas naturales, buscan completar lo que falta.
¿Cómo se puede participar en estas iniciativas?
En México la entrada es gratuita. Será el viernes 19 de junio, a las 7 de la noche, en Av. Homero 664, Polanco, Ciudad de México. En Miami, también habrá una subasta de arte de artistas latinoamericanos reconocidos que hicieron obras de fútbol. El porcentaje de lo que se venda también será para la fundación. Participan Vik Muniz (Brasil), Camilo Restrepo (Colombia), Glenda León (Cuba), Carlos Castro (Colombia), Iván Sikic (Perú), Johan Samboní (Colombia) y Gastón Ugalde (Bolivia, 1944-2023). También tendrán una fiesta mundialista en Miami. Allí la entrada cuesta US$50 y los fondos recaudados se destinarán a apoyar la construcción de la Sede en Altos de Cazucá, Soacha.
¿Cuántas personas han impactado hasta ahora en sus 20 años de historia?
Llevan 20 años. Comenzaron con una escuelita de fútbol muy precaria, con 20 niños en los Altos de Cazucá, y después de 20 años, más de 120.000 personas han pasado por Tiempo de Juego. Han aportado también en infraestructura en los diferentes lugares donde trabajan, construyendo canchas, entre otros espacios.
A los 20 años de trayectoria, es valioso mirar hacia atrás y constatar que la iniciativa comenzó de forma genuina con el propósito de generar bienestar en la infancia. Sin contar con recursos iniciales, el aporte colectivo y el respaldo de la comunidad durante estas dos décadas han consolidado ese objetivo.
Asimismo, la organización registra cerca de 200 jóvenes empoderados que ejercen como líderes dentro de la fundación; varios de ellos accedieron a formación universitaria y realizaron titulaciones en Europa. El aspecto central del proyecto radica en su naturaleza colectiva, donde múltiples actores sumaron esfuerzos, consolidándose como el principal logro de la fundación en sus 20 años de historia.



