Lea Raymond, una talentosa diseñadora francesa radicada en Colombia, ha creado Atelier L’Harmonie, un taller que ha transformado la vida de más de 120 estudiantes en patronaje y moldería de alta costura. Su historia es un ejemplo de perseverancia y compromiso con la moda ética y sostenible.
Un sueño hecho realidad en medio de la pandemia
Lea Raymond llegó a Colombia en 2020, en plena pandemia, con la convicción de que era posible hacer alta costura de manera consciente. Su primera experiencia fue con la marca Priah Heritage, a la que ayudó a desarrollar su taller, formar a dos personas y crear patrones manualmente. El éxito fue tal que la marca fue seleccionada en un concurso de Inexmoda en Qatar, apoyando a tejedoras de Boyacá.
En 2021, abrió Atelier L’Harmonie en Bogotá, con la misión de apoyar a empresas y artesanas, brindándoles reconocimiento y pago justo. Su taller se ha convertido en un referente de la moda consciente en Colombia.
Formación y trayectoria
Lea creció en el sur de Francia, estudió en una escuela de artes en Nimes y se especializó en sastrería en la Academia de Corte Internacional de París. Trabajó en casas de moda como Azzedine Alaïa, Kenzo, Sonia Rykiel y Nina Ricci, y fue profesora en la Academia Internacional de Corte de París (AICP). En 2023, creó el primer taller y programa de la Facultad de Creación de la Universidad del Rosario.
Impacto social y reconocimiento
Atelier L’Harmonie no solo enseña técnica, sino también valores. Lea ha trabajado con la Cámara de Comercio de Bogotá en el programa ZASCA, apoyando emprendedores en Suba, Ciudad Bolívar, Las Cruces y 20 de Julio. También ha hecho voluntariado en la Fundación Acción Interna, formando a mujeres en reintegración post-penitenciaria.
Su proyecto Artisanal Optimism ganó el premio Lápiz de Acero, uno de los más prestigiosos de Colombia en diseño. Este reconocimiento ha abierto puertas y visibilizado su labor.
Desafíos y aprendizajes
Emprender en un país nuevo, sin red de contactos y en pandemia, fue un reto enorme. Lea invirtió sus ahorros de 5.000 dólares y recibió un préstamo de 15 millones de pesos colombianos de un amigo. Aprendió a protegerse de estafas y a valorar su tiempo. Hoy, elige trabajar solo con diseñadores comprometidos y éticos.
“He aprendido que la perseverancia vale más que el talento solo. Construir confianza toma tiempo. Colombia tiene una energía creativa extraordinaria”, afirma Lea.
El futuro de Atelier L’Harmonie
Lea planea mudarse a un espacio más grande en Chapinero Alto, equiparlo con nuevas máquinas y contratar más personal. Quiere que L’Harmonie se convierta en una empresa completa con academia, taller-estudio, desarrollo de colección y una fundación social. También busca obtener reconocimiento formal de la Secretaría Distrital de Educación.
Su sueño es que la alta costura artesanal sea valorada como patrimonio inmaterial y que las nuevas generaciones la practiquen con conciencia ambiental y social.
Una inspiración para otros
Lea ya ayuda a otros emprendedores a través de mentorías y asesorías. Ha trabajado con la Cámara de Comercio de Barranquilla y ha perfeccionado patronajes para marcas como New Cross y Olga Piedrahita. Su equipo, conformado por Milton Albeiro Rozo Sánchez y Leidy Tatiana Murillo García, es clave en su labor.
“Mi sello es la unión entre el rigor técnico de la alta costura francesa y una visión profundamente humana y sostenible de la moda”, concluye Lea.



