Alarmante incremento en liquidación de empresas colombianas
La situación del tejido empresarial colombiano muestra cifras preocupantes según los últimos datos oficiales. Durante el año 2025, un total de 368 empresas formalmente constituidas entraron en proceso de liquidación, marcando el punto más alto de los últimos cuatro años. Esta cifra representa un incremento cercano al 160% si se compara con el año 2022, cuando se registraron 142 liquidaciones.
Evolución anual y comportamiento regional
El análisis de la Superintendencia de Sociedades revela una tendencia ascendente constante. En 2023, las liquidaciones aumentaron a 235 casos, mientras que en 2024 alcanzaron las 321 empresas. Sin embargo, el panorama regional presenta marcadas diferencias que merecen atención especial.
La región Occidente y Pacífico presenta el balance más desalentador, con 101 empresas liquidadas durante 2025, lo que representa un aumento del 120% respecto al año anterior. Ninguna otra zona del país se acerca a esta cifra, siendo la región Norte la segunda con mayor afectación, aunque con solo 34 cierres registrados.
Completando el panorama regional, la zona Caribe experimentó 24 liquidaciones con un incremento anual del 140%, mientras la zona Sur registró 19 casos pero mostró una reducción del 50% en su balance. Los Santanderes y Arauca contabilizaron 17 liquidaciones (-26%) y el Eje Cafetero reportó 9 casos, con una disminución del 40%.
Sectores económicos más afectados
Al desagregar los datos por actividad económica, el sector comercio lidera las estadísticas con 94 procesos de liquidación, equivalente al 25,5% del total nacional. Le siguen en importancia los servicios con 84 casos (22,8%) y la manufactura con 70 procesos (19%).
La construcción aparece en cuarto lugar con 55 liquidaciones (15% de participación), mientras el transporte registró 16 casos que representan el 10,3% del total. Además, se identificaron 38 procesos en empresas sin clasificación CIIU, correspondientes al 4,3% restante.
Contexto económico adverso
Esta realidad empresarial se desarrolla en un entorno económico caracterizado por múltiples factores desfavorables. La inflación persistente por encima de la meta establecida, las altas tasas de interés y la cautela extrema de los consumidores al momento de realizar gastos han creado un escenario complejo para las empresas.
La situación afecta tanto a empresas orientadas al consumidor final como a aquellas dedicadas al business to business (B2B). La incertidumbre generalizada y el elevado costo del capital han frenado significativamente la inversión privada, reduciendo consecuentemente la demanda de diversos bienes y servicios en el mercado nacional.
Perspectiva pospandemia y procesos de reorganización
Billy Escobar, superintendente de Sociedades, ofrece una visión contextualizada de la situación. Según el funcionario, tanto las liquidaciones como las solicitudes de reorganización se mantienen dentro de parámetros normales considerando el ciclo económico pospandémico.
"La visión que nosotros tenemos es que el fenómeno sigue dentro de los parámetros normales y estamos llegando a un escenario en el que la curva de crecimiento pospandemia ya ha llegado a su mayor punto", explicó Escobar. "De aquí en adelante, la visión que tenemos es que esas métricas tiendan a estancarse y, si se quiere, disminuir".
El Atlas de Insolvencia de la Superintendencia de Sociedades revela que durante 2025 se registraron 555 procesos de reorganización empresarial, representando un crecimiento del 12% frente a 2024. Bogotá concentró 337 de estos casos, con un aumento anual del 24%, mientras las regiones sumaron 218 procesos, mostrando una reducción del 2%.
Escobar destacó que "hay una estrategia muy fuerte de acelerar la dinámica de los procesos de reorganización, de resolverlos para salvar, de diálogo con los acreedores. Por otro lado, hay una estrategia muy fuerte de prevención y acompañamiento". El superintendente concluyó señalando que el registro formal de más de un millón y medio de empresas activas representa un mensaje de optimismo sobre la resiliencia del tejido empresarial colombiano.



