La industria textil global atraviesa uno de los mayores reacomodos de las últimas dos décadas. El aumento sostenido en los costos de insumos derivados del petróleo, las tensiones geopolíticas y las dificultades logísticas están obligando a las compañías del sector a replantear sus modelos de operación.
Inversión millonaria de Nuvant
En este contexto, Nuvant anunció inversiones por US$36 millones para fortalecer su capacidad operativa, garantizar continuidad de suministro y ampliar su presencia en América. La empresa, perteneciente al Grupo Sanford, explicó que el sector enfrenta una presión creciente por el encarecimiento de materias primas como filamentos, plastificantes y resinas PVC, cuyos precios han aumentado entre 30% y más de 100% en lo corrido de 2026, según análisis internos de la empresa correspondientes a marzo y abril.
Este escenario coincide con advertencias de organismos internacionales sobre la fragilidad de las cadenas de suministro globales. La U.S. Energy Information Administration ha alertado sobre la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del consumo mundial de petróleo líquido, mientras que la International Energy Agency y el Banco Mundial han señalado presiones persistentes en energía, materias primas y logística.
Impacto en la industria textil
Para la industria textil, altamente dependiente de derivados petroquímicos, el impacto ya no es aislado. Según Nuvant, los filamentos registran aumentos de entre 40% y 50%; los plastificantes superan incrementos de hasta 100%; y las resinas PVC presentan alzas cercanas al 45%. A esto se suman mayores costos en químicos auxiliares, empaques, congestión portuaria y volatilidad cambiaria.
“El verdadero desafío no es solo el aumento de costos sino la imposibilidad de trasladarlos al mercado al ritmo que cambia el entorno. Hoy la competitividad no se define por eficiencia, sino por la capacidad de sostener operaciones consistentes en medio de disrupciones constantes”, aseguró Mauricio Restrepo Fleisman, CEO de Nuvant.
Estrategia de resiliencia operativa
La empresa ha señalado que aceleró un proceso de transformación enfocado en resiliencia operativa. El plan contempla un incremento acumulado de entre 15% y 25% en capacidad instalada y busca consolidar la operación en Norteamérica y Suramérica, regiones que actualmente representan cerca del 50% de los ingresos de la compañía.
Como parte de la estrategia, Nuvant implementó modelos de abastecimiento más flexibles y diversificó geográficamente su red de proveedores para reducir dependencia de Asia y minimizar riesgos asociados a tensiones geopolíticas y retrasos logísticos.
La compañía también adoptó el sistema DDMRP (Demand-Driven Material Requirements Planning), un modelo que permite gestionar inventarios estratégicos y responder con mayor rapidez a cambios en la demanda o interrupciones en el suministro. Además, avanzó en el desarrollo de materiales alternativos y ajustes técnicos en formulaciones para reducir vulnerabilidad frente a las variaciones de precios en insumos tradicionales.
Cifras de la empresa
Actualmente, Nuvant opera en más de 16 países, atiende a más de 10.000 clientes y cuenta con cerca de 300 puntos de distribución. En 2025 vendió aproximadamente 11,5 millones de metros de textiles recubiertos y registró un crecimiento superior al 10%. Sus productos llegan a sectores como automotriz, marroquinería, calzado, hospitalario y tapicería institucional.
Dentro de su portafolio, la empresa también impulsa desarrollos enfocados en sostenibilidad, como Modena Fresh, un recubrimiento que reduce hasta en 20 grados centígrados la temperatura de las superficies, y Piel de Café, un biomaterial elaborado con 10% de cáscara de café, materiales biobasados y contenido reciclado.
“Hoy la cadena de abastecimiento dejó de medirse únicamente por eficiencia en costos. El verdadero reto está en garantizar continuidad, anticiparse a la volatilidad y construir resiliencia”, afirmó Hugo Hernando Duarte V, gerente de cadena de abastecimiento de Nuvant.
Nearshoring y relevancia de América Latina
En este nuevo escenario, América Latina comienza a ganar relevancia dentro de las cadenas globales gracias al nearshoring, estrategia mediante la cual las compañías buscan acercar producción y abastecimiento a mercados regionales para reducir riesgos y mejorar tiempos de respuesta.
Según cifras del Observatorio de Moda de Inexmoda, el sector textil-confección representa el 1,2% del PIB colombiano. Además, datos de Analdex muestran que entre enero y noviembre de 2025 las exportaciones de prendas y textiles alcanzaron US$836,7 millones. Para Nuvant, el nuevo reto de la industria ya no está únicamente en producir más barato, sino en garantizar operaciones estables y sostenibles en un entorno donde la incertidumbre se convirtió en la nueva norma.



