Promigas alcanzó un nuevo hito en el mercado de capitales al concretar una emisión internacional de bonos híbridos subordinados por US$920 millones, una operación que registró una demanda de US$2.606 millones y se convirtió en la mayor sobredemanda observada en este tipo de instrumentos en Colombia.
Detalles de la colocación
La compañía informó que la colocación corresponde a bonos con vencimiento en 2056 y una tasa de cupón de 7,75%, en una transacción dirigida a inversionistas institucionales internacionales. El interés recibido superó en 2,8 veces el monto ofertado y reunió cerca de 150 inversionistas provenientes de Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia.
El resultado de la operación se produce en un momento en que las compañías de la región buscan alternativas para fortalecer sus estructuras financieras y acceder a recursos en los mercados internacionales. En este caso, Promigas acudió a un instrumento híbrido que combina características de deuda y capital, una modalidad utilizada por empresas para gestionar sus balances y ampliar su capacidad financiera de largo plazo.
Una demanda que superó las expectativas
La emisión fue realizada por Promigas junto con sus filiales peruanas, que actuaron como emisores dentro de la estructura de la transacción. Según la información divulgada por la empresa, la respuesta de los inversionistas permitió alcanzar un nivel de demanda que marcó un precedente para el mercado colombiano.
La participación de fondos y administradores de recursos de distintas regiones evidenció el interés de inversionistas internacionales por activos vinculados al sector energético latinoamericano. El volumen de órdenes recibidas permitió a la compañía completar la colocación prevista y avanzar en los objetivos financieros definidos para esta operación.
Los recursos obtenidos no estarán destinados a nuevas inversiones ni a incrementar el endeudamiento consolidado del grupo empresarial. De acuerdo con la compañía, el capital captado será utilizado en su totalidad para refinanciar obligaciones financieras existentes.
Con esta decisión, Promigas busca reorganizar el perfil de sus compromisos financieros mediante la sustitución de pasivos vigentes por una estructura de deuda con condiciones de largo plazo. La estrategia también apunta a optimizar la composición de su capital y a mejorar la distribución de los vencimientos futuros.
La empresa explicó que la operación forma parte de un plan orientado a reducir el costo promedio de la deuda y fortalecer la gestión financiera del grupo sin aumentar el nivel total de apalancamiento.
Impacto en las calificaciones
Uno de los efectos reportados tras la colocación fue la revisión de la perspectiva de las calificaciones otorgadas por las agencias Fitch Ratings y Moody’s. Ambas entidades modificaron la perspectiva asociada al grado de inversión de Promigas, pasando de negativa a estable.
La decisión se produjo después de conocerse la estructura de la transacción y los efectos previstos sobre la situación financiera de la compañía. Aunque las calificaciones fueron ratificadas, el cambio en la perspectiva refleja la evaluación realizada por las agencias sobre la evolución de los indicadores financieros y la capacidad de la empresa para atender sus obligaciones.
Para Promigas, este resultado constituye un elemento relevante dentro de la estrategia diseñada para preservar el acceso a fuentes de financiación en los mercados internacionales y mantener condiciones competitivas para futuras operaciones.
Juan Manuel Rojas, presidente de la compañía, destacó el alcance de la emisión y el respaldo recibido por parte de los inversionistas. “Este resultado refleja la confianza del mercado internacional en Promigas y en la solidez de nuestra estrategia. Nos permite fortalecer nuestra estructura de capital, reafirmar nuestras calificaciones de grado de inversión y continuar avanzando con disciplina financiera en nuestra evolución hacia una holding multienergética regional”, afirmó.
Expansión regional y nueva etapa corporativa
La colocación también coincide con una fase de transformación en la estrategia empresarial de Promigas. Durante los últimos años, la compañía ha ampliado su presencia en distintos segmentos del sector energético y ha fortalecido su operación en varios países de América Latina.
Actualmente, el grupo mantiene actividades en Colombia, Perú y Chile a través de negocios relacionados con transporte y distribución de gas natural, energía eléctrica, generación renovable y soluciones energéticas.
Dentro de ese proceso de expansión se encuentra la reciente integración de Zelestra Latam, plataforma enfocada en generación solar y sistemas de almacenamiento de energía a gran escala. La compañía cuenta con proyectos en operación, construcción y desarrollo en distintos mercados de la región.
La operación financiera anunciada esta semana se suma a esa estrategia corporativa y representa una de las mayores captaciones internacionales realizadas por una empresa colombiana en los últimos años. Para estructurar la emisión, Promigas contó con la asesoría financiera de Aval BI, mientras que JP Morgan, Citi y Goldman Sachs actuaron como agentes estructuradores de la transacción.
Con la culminación de la colocación, la empresa aseguró los recursos previstos para ejecutar el refinanciamiento de sus obligaciones y consolidó una operación que reunió a inversionistas institucionales de múltiples regiones del mundo en torno a una emisión con plazo de 30 años.



