Acciones cotidianas siguen siendo un lujo para miles de hogares colombianos
Encender un bombillo, prender el televisor o utilizar un equipo de sonido continúan siendo actividades imposibles para numerosas familias en Colombia, según revela el más reciente informe del índice de Cobertura de Energía Eléctrica (ICEE).
Avances significativos pero desiguales en la cobertura nacional
El documento, publicado en 2025 con cifras correspondientes a 2024, muestra que en el país existen actualmente 17.966.870 viviendas con acceso a electricidad, lo que representa un incremento anual del 3,09%. En términos prácticos, esto significa que más de medio millón de nuevos hogares fueron conectados a la red energética nacional durante el último año.
Sin embargo, estas cifras incluyen tanto a familias en zonas de difícil acceso como a aquellas que habitan en nuevas unidades residenciales construidas en ciudades y municipios, lo que matiza el verdadero alcance de la expansión del servicio.
La persistente brecha entre lo urbano y lo rural
Una métrica más precisa para comprender la realidad del acceso a la electricidad es la cobertura nacional, que actualmente se sitúa en 93,12% de los hogares colombianos, mostrando un aumento de 0,45 puntos porcentuales respecto al año anterior.
El Ministerio de Minas y Energía destaca que la ruralidad colombiana fue la que experimentó el mayor crecimiento durante el período de referencia, con un aumento del 3,13% en la cobertura eléctrica. No obstante, el ICEE rural alcanzó apenas el 75,92% en 2024, mientras que las zonas urbanas mantienen una cobertura del 98,71%.
La distribución geográfica del déficit eléctrico
Según el reporte elaborado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), del total de viviendas que carecen de servicio eléctrico en Colombia, el 85,8% se encuentran en áreas rurales y solo el 14,2% en zonas urbanas.
"El ICEE rural alcanzó 75,92% en 2024, reflejando un esfuerzo concreto por llegar a territorios apartados, dispersos y de difícil acceso, donde históricamente el Estado no había logrado cerrar la brecha", comunicó el Ministerio de Minas y Energía.
Esta disparidad evidencia los desafíos persistentes en la electrificación de regiones remotas, donde factores geográficos, logísticos y económicos complican la extensión de la infraestructura eléctrica.
