Ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año, la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgén) lanzó una dura advertencia sobre la situación energética del país. Natalia Gutiérrez, presidenta del gremio, hizo un llamado urgente a aumentar la generación de energía térmica de manera inmediata para proteger los embalses, reconociendo que esta medida impactará los precios de la electricidad.
“Tenemos que empezar a prender las térmicas desde ya, ojalá sin recibir un ataque del Gobierno por estar usando gas que ya no es nacional sino importado, por eso es un gas más caro”, comentó. La líder gremial explicó que el nivel de los embalses debería alcanzar el 82 por ciento para el mes de agosto, una meta que solo se logrará si se empieza a usar la energía térmica “desde hoy”, no desde agosto.
“Hacemos un llamado a trabajar de manera coordinada con el Gobierno y que esto no se vuelva un ataque, porque realmente estamos prendiendo térmicas para guardar el agua, para cuidar los embalses”, agregó.
El impacto en las tarifas
La presidenta de Acolgén fue clara en advertir que el encendido de las termoeléctricas provocará un incremento en los precios de la energía, afectando principalmente a los mercados que no cuentan con contratos de largo plazo. Este aumento se verá intensificado porque el gas natural utilizado actualmente ya no es nacional, sino importado, lo que eleva los costos de producción de las plantas.
Sin embargo, precisó que la subida en los precios de bolsa debe tomarse como una señal de alerta para la ciudadanía. “Cuando los precios de bolsa suben es porque esa es una señal de ahorro, y hay que explicarle al país entero que tenemos que ahorrar energía”, enfatizó.
Un déficit estructural por proyectos frenados
Acolgén atribuyó la coyuntura actual a la falta de atención a las señales de alerta emitidas hace cuatro o cinco años sobre la necesidad de ampliar el parque de generación. Según las proyecciones del gremio, Colombia ya registra un déficit de energía firme: para 2026 el faltante entre la oferta y la demanda media proyectada es del 2,3 por ciento; para 2027 aumentará al 4,4 por ciento; para 2028 será del 3,2 por ciento; y para 2029 subirá a 5,2 por ciento.
Aunque la subasta de energía de 2024 se consideró positiva por la inclusión de nuevos proyectos de energías renovables, el gremio advierte que es insuficiente. Para solucionar el problema de fondo, se calcula que el sector necesita atraer inversiones de entre 10 billones y 13 billones de pesos solo para el componente de generación, y una cifra similar para expandir la red de transmisión necesaria para conectar esa energía.
La entrada de nuevos proyectos avanza a un ritmo crítico debido a barreras en el licenciamiento ambiental, consultas previas e incertidumbre regulatoria: en 2023 solo ingresó el 17 por ciento de lo esperado; en 2024 el 25 por ciento; en 2025 apenas el 10,8 por ciento; y hasta mayo de 2026 ha entrado solo el 6,3 por ciento de lo proyectado.
Críticas a la incertidumbre y reformas del Gobierno
La presidenta de Acolgén señaló directamente que las últimas reformas tributarias aumentaron la carga impositiva incluso para proyectos solares y eólicos. Asimismo, lamentó que el sector haya recibido “ataques desde el día uno” y señales de intervención en la bolsa y en los contratos de energía, lo que frenó las inversiones requeridas.
“Para el corto plazo, realmente tenemos un margen de maniobra muy apretado. ¿Qué debemos hacer? Privilegiar la generación térmica cuando sea necesario”, concluyó Gutiérrez, esperando que el uso de gas importado para mitigar la crisis no sea objeto de confrontación política con el Gobierno Nacional.



