Alerta energética en Colombia: gremios advierten riesgo de apagón por deudas millonarias y déficit estructural
La estabilidad del sistema energético colombiano enfrenta uno de sus momentos más críticos en años, según una alerta conjunta emitida por los principales gremios del sector desde Cartagena. El diagnóstico revela un escenario marcado por deudas acumuladas, presión financiera creciente y riesgos técnicos que podrían comprometer la continuidad del servicio eléctrico y de gas natural en todo el país.
Presión financiera supera los $9,2 billones de pesos
El sector energético colombiano enfrenta presiones económicas que alcanzan la astronómica cifra de 9,2 billones de pesos, según el análisis presentado por los gremios. Esta situación ha generado una restricción severa de liquidez que limita la capacidad operativa de las empresas.
El desglose de esta deuda incluye:
- 3,5 billones de pesos en subsidios no pagados que ya fueron aplicados a usuarios vulnerables
- 2,2 billones de pesos correspondientes a la opción tarifaria
- 1,4 billones de pesos en deudas oficiales pendientes
- 2,1 billones de pesos del impacto de la crisis de Air-e
Esta situación ha obligado a las empresas a recurrir al endeudamiento para mantener operaciones, una estrategia que los gremios consideran insostenible a mediano plazo.
Riesgo inminente de apagón técnico
La combinación de deudas acumuladas, reducción de ingresos y aumento de costos eleva significativamente la probabilidad de un apagón técnico, especialmente en un contexto donde la demanda energética comienza a superar la oferta disponible. Los líderes gremiales advierten que el país ha evitado una crisis mayor gracias al esfuerzo extraordinario de las compañías, pero que este margen se está agotando rápidamente.
Uno de los puntos más preocupantes es la situación de Air-e, cuya deuda ya supera los 2,1 billones de pesos y representa un riesgo sistémico para toda la cadena del sector eléctrico. Los expertos temen un efecto dominó que podría impactar a generadores, comercializadores y distribuidores, debilitando aún más la estabilidad del sistema energético nacional.
Déficit energético proyectado para 2026 y 2027
A las dificultades financieras se suma un panorama técnico igualmente alarmante. Las proyecciones del operador del mercado indican que la energía firme disponible no será suficiente para cubrir la demanda en los próximos años, con estimaciones que apuntan a:
- Déficit del -2% en 2026
- Déficit de hasta -3,5% en 2027
Este escenario se agrava ante la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño, que históricamente reduce la disponibilidad hídrica y aumenta la presión sobre el sistema eléctrico colombiano.
Crisis en el sector gasífero
El panorama del gas natural presenta igualmente serias complicaciones. En la última década, las reservas han experimentado una caída del 57%, con una reducción adicional del 17% en el último año. Esta tendencia refleja un deterioro estructural en las principales cuencas productoras del país.
Los análisis técnicos advierten que, en escenarios de alta exigencia, la probabilidad de déficit de gas podría alcanzar:
- 53% en 2026
- 70% en 2027
Esta situación aumenta considerablemente el riesgo de racionamientos, alzas tarifarias significativas y afectaciones a la competitividad industrial nacional.
Llamado urgente al Gobierno nacional
Frente a este panorama crítico, los gremios energéticos hicieron un llamado directo al Gobierno nacional para implementar un plan de choque financiero inmediato que permita restablecer el flujo de recursos y garantizar la estabilidad del sistema.
Entre las medidas prioritarias solicitadas se destacan:
- Pago inmediato de subsidios pendientes
- Solución definitiva a la opción tarifaria
- Respuesta estructural a la crisis de Air-e
- Garantía de seguridad jurídica y estabilidad regulatoria
Los líderes del sector también expresaron preocupación por recientes decisiones adoptadas en el marco de la emergencia climática, al considerar que podrían trasladar cargas económicas adicionales a las empresas en un momento de alta fragilidad financiera.
El mensaje final de los gremios es claro y contundente: la sostenibilidad del sistema energético colombiano está en juego. Sin decisiones oportunas y medidas concretas por parte del Gobierno, el país podría enfrentar un escenario de restricciones energéticas, mayores costos para los consumidores y pérdida significativa de competitividad en el ámbito internacional.



