BP busca autorización estadounidense para proyecto gasífero transfronterizo
La compañía energética británica BP está gestionando activamente una licencia del gobierno de Estados Unidos que le permita desarrollar su campo de gas Manakin-Cocuina, ubicado en la frontera marítima entre Venezuela y Trinidad y Tobago. La directora ejecutiva interina de la empresa, Carol Howle, confirmó este martes 10 de febrero de 2026 que la obtención de este permiso constituye "nuestra prioridad en este momento".
Contexto geopolítico y energético
La solicitud de BP se enmarca en un escenario complejo marcado por las sanciones estadounidenses contra la petrolera estatal venezolana PDVSA, que opera en el lado venezolano del yacimiento. Desde la captura del expresidente Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses, varias empresas del sector energético han intentado avanzar sus proyectos en territorio venezolano.
Entre estas iniciativas se encuentran:
- Los proyectos Dragon y Manatee de Shell
- El campo Manakin de BP
- Otros yacimientos transfronterizos que contienen aproximadamente 11 billones de pies cúbicos en reservas probadas
Importancia estratégica para Trinidad y Tobago
La nación caribeña ha enfrentado escasez crónica de gas natural para abastecer su sector de gas natural licuado (GNL) y su industria petroquímica. El desarrollo del campo Manakin-Cocuina permitiría a Trinidad y Tobago:
- Acceder a más de un billón de pies cúbicos de gas adicional
- Convertir este recurso en GNL para exportación
- Fortalecer su posición como productor energético regional
Actualmente, BP posee el 45% de las principales plantas de GNL del Atlántico en Trinidad, lo que representa aproximadamente el 15% de su producción total de GNL durante el año 2025, según datos de la firma financiera LSEG.
Antecedentes regulatorios
La compañía británica ya contaba anteriormente con una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos y una autorización venezolana para desarrollar el campo. Sin embargo, estos permisos fueron cancelados en 2025 durante la administración del presidente Donald Trump, lo que obliga a BP a reiniciar el proceso de autorización.
La necesidad de una licencia OFAC surge porque cualquier operación que involucre a PDVSA, incluso en campos transfronterizos, está sujeta a las restricciones estadounidenses contra la empresa venezolana. Howle enfatizó que el interés de BP se concentra específicamente en el campo Manakin-Cocuina, describiéndolo como "un campo transfronterizo entre Trinidad y Venezuela" durante una llamada con la agencia Reuters.



