Brasil desconecta renovables y apuesta por termoeléctricas
Brasil, que posee uno de los sistemas eléctricos más limpios del mundo con un 84 % de la electricidad generada a partir de fuentes renovables, está desconectando con mayor frecuencia plantas eólicas y solares y planea aumentar las inversiones en centrales termoeléctricas para evitar el riesgo de apagones.
El pasado 29 de junio, durante el partido del Mundial de fútbol Brasil-Japón, el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) tuvo que desconectar 20 GW de generación renovable. Era un día soleado y las centrales fotovoltaicas estaban a pleno rendimiento, pero la demanda cayó bruscamente un 21 % porque el país estaba paralizado viendo el partido. El operador intervino para evitar una sobrecarga en la red.
Advertencia de colapso del sistema eléctrico
“Se acerca un momento en el que puede ocurrir el colapso” del sistema, advirtió el director de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), Fernando Mosna, dos días antes del partido. El principal problema para la Aneel son los picos de oferta de energía causados por la solar y la eólica, además de las pequeñas centrales hidroeléctricas que se conectan directamente a las distribuidoras sin supervisión efectiva del ONS.
En 2025, debido a los cortes de generación ordenados por el ONS, se desperdició un promedio de 4.021 MW, un 20 % de la producción de solar y eólica, lo que representa pérdidas de 1.240 millones de dólares, según datos de la consultora Volt.
Pérdidas millonarias y fuga de inversiones
Los cortes han aumentado en los últimos dos años y han ahuyentado a los inversores, que no reciben compensación financiera cuando los desconectan de la red. Desde 2025, las generadoras han devuelto al Gobierno 992 concesiones en proyectos solares, que suman más de 43 GW de capacidad instalada y estaban asociados a inversiones de 31.600 millones de dólares, según la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar).
En el primer semestre de 2026, los cortes en las centrales fotovoltaicas suman 1,2 GW medios, cifra que ya supera el total de cortes en 2025 y equivale al 27,9 % del volumen de generación solar esperada en el año. Una de las soluciones previstas por el Gobierno es la contratación de baterías para almacenamiento de energía.
Plan decenal: más termoeléctricas y menos hidroeléctricas
El Plan Decenal de Expansión de Energía, aprobado el pasado jueves, prevé que las térmicas aumenten dos puntos su peso en el sistema, hasta alcanzar el 14 % de la matriz eléctrica en 2035, mientras que se pronostica un menor peso de las hidroeléctricas, el eje del sistema eléctrico del país. “Este escenario pone en peligro el papel protagonista de Brasil en la transición energética y aleja nuevas inversiones del país”, afirmó Absolar.
Con información de EFE.



