La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha encendido las alarmas en el centro del país al advertir que existe un 90% de probabilidad de que se consolide un fenómeno del Niño prolongado. El director de la entidad, Alfred Ballesteros, hizo un llamado urgente a los 104 alcaldes del departamento y a los ciudadanos para reactivar de inmediato las medidas de ahorro, debido a que el evento climático podría unirse con la temporada seca de principios de 2027.
Inicio del fenómeno y duración estimada
El director de la CAR explicó que, según agencias climáticas internacionales y el Ideam, el fenómeno del Niño podría iniciar entre junio y julio, extendiéndose hasta diciembre de 2026. Al empalmarse con el periodo seco habitual de enero a marzo, la situación se tornaría crítica para el suministro hídrico regional.
“Claramente no tenemos las capacidades instaladas para garantizar abastecimiento de agua potable a las poblaciones con un fenómeno que se prolongue por cerca de 9 meses”, alertó Ballesteros.
Medidas urgentes para alcaldes y ciudadanos
Por esta razón, la autoridad ambiental solicitó a los mandatarios locales activar de forma inmediata los programas de uso eficiente del agua y ubicar fuentes alternas para prevenir racionamientos en los cascos urbanos.
Estado de los embalses y medidas para Bogotá
Con respecto a la situación de Bogotá y su dependencia del sistema de embalses, el funcionario indicó que los niveles actuales no son alarmantes, pero tampoco óptimos. Reportó que Chusa se encuentra sobre un 37%, Tominé y Cisga superan ligeramente el 50%, mientras que Neusa alcanza el 82% de su capacidad.
“Si no tenemos la lluvia de octubre y noviembre con las intensidades de los periodos históricos, pero seguimos consumiendo el mismo nivel de recurso hídrico... la capacidad de los embalses no nos va a aguantar 9 meses”, afirmó el funcionario.
Ante este panorama, la CAR programó reuniones para la próxima semana con el gobernador de Cundinamarca y la Empresa de Acueducto de Bogotá con el fin de evaluar pozos profundos en la sabana y consolidar un plan de contingencia conjunto.



