El anuncio de un cobro adicional en las facturas de energía para los hogares de estratos 4, 5 y 6 ha abierto un nuevo debate sobre subsidios, solidaridad tarifaria y la crisis financiera de la comercializadora Air-e. En una entrevista con Mañanas Blu 10:30, el presidente del Grupo Energía Bogotá, Juan Ricardo Ortega, defendió la medida impulsada por el Gobierno Nacional y aseguró que su objetivo es evitar un problema mayor para el sistema eléctrico colombiano.
Detalles del cobro adicional
Según explicó Ortega, el cobro extra por kilovatio hora representaría, en un hogar promedio, entre 2.000 y 3.000 pesos mensuales adicionales. Este aporte, sostuvo, puede ayudar a aliviar parcialmente la deuda que enfrenta Air-e, la cual fue intervenida por el Gobierno y cuyas obligaciones rondarían los 2,5 billones de pesos.
Razones detrás del ajuste tarifario
De acuerdo con Ortega, el ajuste busca proporcionar oxígeno financiero ante el riesgo que representa la situación de Air-e para todo el sistema, especialmente ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño que dispare los precios de la energía en bolsa. El directivo afirmó que, si no se toman medidas, la deuda podría crecer aceleradamente y poner en riesgo la estabilidad del sector eléctrico. "No resuelve el problema, pero es un paso en la dirección correcta", planteó durante la entrevista, defendiendo la decisión como una medida preventiva frente a una crisis mayor.
Solidaridad y desequilibrios estructurales
Ortega también explicó que, si se consolida como un esquema de largo plazo, la sobretasa podría servir para respaldar recursos por varios billones mediante mecanismos financieros que permitan darle viabilidad a la empresa. Uno de los puntos que defendió fue que la discusión no puede reducirse a que usuarios de otras regiones estén subsidiando a la costa Caribe, sino que responde a desequilibrios estructurales históricos. Señaló que en esa región confluyen factores como pobreza, pérdidas por conexiones irregulares, problemas de estratificación, altos costos de infraestructura y rezagos en inversión. Incluso sostuvo que los costos asociados a esas dificultades debieron haberse socializado en todo el país desde hace años y no solo en los usuarios de la región Caribe. En esa línea, argumentó que ciudades como Bogotá han tenido ventajas por concentración urbana e infraestructura, mientras otros territorios enfrentan mayores costos para prestar el servicio.
¿Es solo un parche para Air-e?
Durante la entrevista también surgieron cuestionamientos sobre si la medida apenas cubriría una fracción mínima frente a la deuda total de la empresa. Frente a eso, Ortega reconoció que el cobro por sí solo no resuelve el problema, pero insistió en que puede ser una herramienta de transición mientras se discuten cambios estructurales, entre ellos: mejor focalización de subsidios, revisión de la estratificación en la costa Caribe, medidas para reducir pérdidas por fraude y políticas para enfrentar el impacto del calor extremo en el consumo energético. Incluso planteó que el país ha manejado "de manera ignorante" los desafíos asociados a altas temperaturas y eficiencia energética.
Respuesta a críticas del presidente Petro
En la conversación, Ortega además respondió a los cuestionamientos del presidente Gustavo Petro sobre presuntos sobrecostos cobrados por Enel en Bogotá. El directivo aseguró que no hubo un aumento en febrero, sino que enero tuvo una reducción extraordinaria en tarifas, lo que generó una percepción errada de incremento posterior. Según dijo, la empresa no elevó precios y, por el contrario, mantuvo una de las tarifas más bajas del país. Incluso contradijo la interpretación del presidente sobre supuestos sobrecostos relacionados con inflación, asegurando que esos señalamientos mezclan hechos distintos.



