Colombia busca gas urgente: Venezuela no es opción por sanciones de EE.UU.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, expresó con resignación y cálculo que Colombia necesita gas de manera rápida y económica, pero que no podrá ser a través de Ecopetrol desde Venezuela. Esta declaración, hecha en Santander, refleja el crítico momento energético del país, que enfrenta un déficit creciente de gas natural desde diciembre de 2024.
El obstáculo de las sanciones estadounidenses
Palma explicó que el principal impedimento son las sanciones de la OFAC, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de EE.UU., que bloquean transacciones con PDVSA. Ecopetrol, al estar listada en mercados internacionales, no puede ignorar este marco regulatorio. Tramitar una nueva licencia sería complejo y demorado, algo que Colombia no puede permitirse dado su apremiante necesidad de tiempo.
En una reunión en Caracas el 20 de febrero, Palma se reunió con la presidenta encargada Delcy Rodríguez y otros funcionarios, hablando de "unidad energética" e integración regional. Sin embargo, sin un levantamiento oficial de sanciones, cualquier transacción directa con PDVSA implica riesgos jurídicos y financieros significativos.
El déficit energético y sus impactos
Colombia enfrenta un déficit que podría alcanzar cerca del 20% de la demanda total este año, frente a alrededor del 4% a finales de 2024. Cerca de 38 millones de colombianos usan gas natural como energético principal, y según Naturgas, el 20% del consumo ya es importado, cifra que podría subir al 26%.
- Los efectos se sienten en los precios: el gas vehicular subió hasta un 10% en el Eje Cafetero, entre 6% y 13% en el Caribe, y hasta 30% o 38% en regiones como Cundinamarca, Boyacá y Santander.
- En el sector residencial, los incrementos rondan el IPC, con excepciones como Antioquia y el Eje Cafetero, donde alcanzan entre 20% y 25%.
El gas, que durante años fue símbolo de estabilidad tarifaria, ahora se comporta como un bien escaso.
El ducto fantasma y alternativas
El gasoducto Antonio Ricaurte, diseñado para exportar gas a Venezuela, está abandonado y necesitaría una rehabilitación profunda. Expertos estiman que reconstruirlo podría tardar entre 9 y 24 meses, con inversiones de hasta USD 30 millones. Mientras tanto, Colombia expande su capacidad de importar gas natural licuado (GNL).
- La terminal SPEC LNG en Cartagena opera con capacidad de 475 millones de pies cúbicos diarios.
- Ecopetrol avanza en una regasificadora en el Pacífico, con capacidad de 60 millones de pies cúbicos diarios, prevista para el segundo trimestre del próximo año.
- Adecuaciones en Coveñas podrían importar 110 millones de pies cúbicos diarios hacia 2027.
Wood Mackenzie proyecta que la capacidad de importación de GNL podría crecer hasta cerca de 1.300 millones de pies cúbicos diarios hacia 2028, reduciendo el espacio comercial para el gas por tubería desde Venezuela.
Conclusión: una carrera contrarreloj
Colombia necesita gas rápido y está optando por alternativas pragmáticas. Mientras la opción venezolana se enreda en licencias y diplomacia, el país se enfoca en el GNL y en fortalecer la producción nacional en cuencas como Piedemonte llanero y Cesar-Ranchería. La importación puede ayudar en el corto plazo, pero no sustituye la necesidad de una solución estructural.



