Crisis eléctrica en el Caribe escala: Gobernador del Atlántico exige soluciones urgentes tras 18 meses de incertidumbre
La crisis energética en el Caribe colombiano ha escalado significativamente este martes, con un pronunciamiento contundente del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quien ha lanzado un llamado urgente al Gobierno nacional ante la ausencia de soluciones estructurales para el servicio de energía eléctrica.
Un reclamo acumulado: 18 meses sin respuestas claras
El mandatario regional advirtió que la región atraviesa un periodo prolongado de incertidumbre energética, que ya completa aproximadamente 18 meses sin definiciones claras sobre el futuro del sistema eléctrico, especialmente tras la intervención de la empresa Air-e. Según expresó, esta situación no solo deteriora la calidad del servicio, sino que también pone en riesgo la estabilidad económica de millones de habitantes en toda la región Caribe, donde las fallas constantes y los altos costos siguen generando inconformidad ciudadana.
Verano fue enfático al señalar que, pese al tiempo transcurrido desde la intervención de la empresa encargada del servicio, no se han adoptado decisiones de fondo que permitan estabilizar el sistema eléctrico. Desde su perspectiva, la falta de claridad por parte del Gobierno nacional ha prolongado un escenario de incertidumbre que afecta tanto a usuarios residenciales como al sector productivo.
Propuesta de diálogo: Una mesa técnica de alto nivel
Ante la falta de avances concretos, el gobernador propuso la creación de una mesa técnica de alto nivel que reúna al Gobierno nacional, gobernadores, alcaldes y actores clave del sector eléctrico. Esta iniciativa busca generar un espacio de diálogo donde se puedan analizar conjuntamente las causas estructurales de la crisis y las posibles soluciones que garanticen un servicio sostenible a largo plazo.
Para Verano, es fundamental que el Caribe tenga voz activa en estas discusiones. “La región debe estar en la conversación”, insistió, al tiempo que pidió que las decisiones no se tomen de manera centralizada sin considerar las particularidades del territorio. El mandatario también habló en su calidad de presidente de la Región Administrativa y de Planificación (RAP Caribe), desde donde se han elevado solicitudes formales al Ejecutivo para conocer el estado real de los procesos de estabilización energética.
Impacto económico y social de la crisis
Mientras las definiciones llegan, la realidad para los habitantes del Caribe sigue siendo compleja. En diversas ciudades y municipios, los usuarios denuncian:
- Fallas constantes en el servicio eléctrico
- Tarifas consideradas excesivas
- Incertidumbre sobre la continuidad del suministro
Esta situación no solo afecta a los hogares, sino también a sectores productivos que dependen de un suministro estable para operar. Comercios, industrias y pequeñas empresas enfrentan pérdidas asociadas a interrupciones y costos elevados, lo que compromete la competitividad regional.
Llamado a decisiones urgentes y estructurales
En su pronunciamiento final, el gobernador dejó claro que prolongar la incertidumbre no es una opción viable. Insistió en la necesidad de analizar con rigor el estado actual del sistema, la situación de la empresa intervenida y las alternativas para garantizar un servicio confiable.
El mensaje al Gobierno nacional es directo: se requieren decisiones urgentes, coordinadas y con visión de largo plazo que permitan superar una crisis que ya se ha extendido por más de un año y medio. Expertos coinciden en que la crisis energética del Caribe es un problema estructural que requiere intervenciones profundas y sostenidas, más allá de medidas temporales o paliativas.
En medio de este panorama, la región Caribe espera definiciones que no solo estabilicen el servicio eléctrico, sino que también devuelvan la confianza de los usuarios en un sistema que hoy enfrenta uno de sus momentos más críticos desde la intervención de Air-e.



