Demanda global de gas crecerá; Colombia debe dar señales para inversión
Demanda de gas crecerá; Colombia debe dar señales claras

En medio de un panorama internacional marcado por tensiones geopolíticas, fluctuaciones en los precios de la energía y presiones en torno a la transición energética, la presidenta de la International Gas Union (IGU), Andrea Steger, afirmó que el gas natural continuará desempeñando un papel central en la matriz energética mundial.

En una entrevista con Portafolio, Steger analizó las consecuencias de las crisis internacionales, su impacto en los mercados, el resurgimiento del carbón en algunas naciones y los retos que Colombia debe superar para atraer inversiones y asegurar su suministro energético. Asimismo, defendió el desarrollo tecnológico del fracking y abogó por un diálogo pragmático entre la industria y los reguladores.

Panorama del mercado mundial del gas

Steger señaló que la demanda de energía está en aumento y seguirá creciendo. Actualmente, el gas satisface aproximadamente una cuarta parte de la demanda energética global, un dato fundamental para entender el debate. Desde 2022, el mundo ha enfrentado diversas crisis energéticas. En Europa se vivió una situación compleja, y ahora se suma una nueva crisis vinculada al Golfo Pérsico. Sin embargo, el gas ha logrado encontrar soluciones.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

En 2022, los proyectos de shale gas en Estados Unidos y la capacidad de licuefacción permitieron cambiar la forma de abastecer de gas a Europa de manera impensable años atrás. La crisis actual en el Golfo no es por falta de gas, sino por un punto de estrangulamiento en el estrecho de Ormuz, donde se están bloqueando cargamentos, afectando a países como Pakistán, Bangladesh e India. Pakistán, por ejemplo, depende al 100% del GNL de Catar y ha tenido que recurrir nuevamente al carbón.

Steger destacó que nuevos proyectos en Estados Unidos y avances en Argentina, así como en Colombia, son importantes. Recordó que en 2019 ya se hablaba de almacenamiento subterráneo como tema estratégico. Las crisis estimulan a la industria a innovar, como ocurrió con el biometano en Europa, que ahora es parte importante del portafolio energético. En Suramérica existe gran potencial, pero se necesita una conversación pragmática entre industria, políticos y reguladores para obtener visibilidad y desarrollar inversiones de gran escala y largo plazo.

Volatilidad de precios y conflictos internacionales

Los precios del gas han aumentado significativamente, aunque no al nivel de 2022. Sin embargo, existe el riesgo de mayor volatilidad debido al mayor peso de los contratos de corto plazo. La industria tradicionalmente requiere estabilidad y contratos de largo plazo, pero el mercado ha priorizado el corto plazo, lo que incorpora volatilidad. Los productores no necesariamente se benefician de ella; son los traders quienes lo hacen. Para garantizar energía a las personas, se debe buscar un equilibrio que beneficie tanto al consumidor como al productor.

La evolución de la volatilidad dependerá de la crisis en el Golfo Pérsico y de lo que ocurra en Asia, donde algunos países están regresando al carbón. Steger insistió en que se deben analizar conjuntamente la seguridad energética, la confiabilidad, la asequibilidad y la sostenibilidad ambiental.

El mayor temor del sector energético

El tema más delicado es que la energía, y especialmente el gas, se convierta en una especie de "prisionero de guerra". La IGU ha sido clara en que la energía y las infraestructuras energéticas son bienes esenciales para la humanidad, por lo que deben preservarse y mantenerse accesibles. Cuando la energía deja de estar disponible o se vuelve demasiado costosa, las personas con menos recursos son las más afectadas, limitando su acceso a un recurso básico.

Colombia en el panorama global

Steger considera que es indispensable mover la conversación desde la teoría hacia el pragmatismo. Existen muchas oportunidades, la tecnología es segura y la industria puede acelerar proyectos energéticos, pero se requieren condiciones políticas y regulatorias adecuadas. La industria necesita señales claras para invertir.

Para un inversionista, es importante que un país envíe un mensaje claro de que el gas formará parte de la matriz energética a largo plazo. El mundo aún tiene mucho petróleo y carbón, mientras la demanda energética sigue creciendo. En Colombia, además, existe un problema de pobreza energética que debe enfrentarse.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

El gas como parte de la solución

Sí, absolutamente. El gas puede desempeñar un papel fundamental en una transición energética realista y equilibrada. La discusión energética no puede centrarse en un solo objetivo; se debe garantizar seguridad energética, acceso asequible y sostenibilidad ambiental al mismo tiempo. El gas tiene la capacidad de contribuir a ese equilibrio.

El fracking como alternativa válida

Steger recordó que en 2021, en Europa, las palabras "fracking" o "shale gas" eran políticamente sensibles. Pero en 2022, tras la guerra entre Rusia y Ucrania, el shale gas dejó de ser problemático, ya que el GNL de esos proyectos llegó a Europa y ayudó a garantizar el suministro. La tecnología del fracking ha evolucionado enormemente desde los años setenta y hoy es segura, siempre que se cuente con medidas regulatorias adecuadas y buenas prácticas. La credibilidad de la industria es esencial y debe preservarse.