Alerta por deudas acumuladas en subsidios de gas que afectan a usuarios vulnerables
El sector energético colombiano se encuentra en estado de alerta debido a los retrasos significativos en el giro de subsidios al Gas Licuado del Petróleo (GLP), situación que amenaza el acceso a este servicio esencial para más de un millón de usuarios en condiciones de vulnerabilidad en todo el territorio nacional.
Deudas que superan los $43 mil millones en diferentes modalidades
La Asociación Colombiana del GLP, conocida como Gasnova, ha revelado que los pagos pendientes abarcan diversas modalidades del servicio, incluyendo redes de distribución urbana, cilindros y compensación de transporte. Las deudas acumuladas ya superan la alarmante cifra de $43 mil millones, generando una crisis financiera que podría comprometer la continuidad del servicio.
La situación más crítica se presenta en los subsidios al consumo de GLP en redes de distribución urbana, donde los pagos no han sido girados a las empresas distribuidoras desde marzo de 2025. Esta falta de desembolsos impacta directamente a aproximadamente 360.000 personas pertenecientes a estratos 1 y 2, así como a comunidades rurales y minorías étnicas que dependen de este combustible para la cocción diaria de alimentos.
Procesos detenidos a pesar de verificaciones ministeriales
Según información proporcionada por Gasnova, aunque el Ministerio de Minas y Energía ya completó la verificación de los montos correspondientes a los subsidios pendientes del año 2025, el proceso administrativo permanece completamente detenido. "A pesar de que el Ministerio de Minas y Energía ya verificó los montos de los subsidios por redes pendientes de 2025, las resoluciones de pago aún no han sido expedidas porque el Ministerio de Hacienda no ha dado el visto bueno", afirmó Alejandro Martínez Villegas, presidente del gremio energético.
Para febrero de 2026, la deuda acumulada por este concepto específico alcanza los $36 mil millones. A esta preocupante cifra se suma un saldo adicional de $7,1 mil millones correspondiente a la compensación de transporte de GLP hacia el departamento de Nariño, un componente fundamental para garantizar el suministro en zonas apartadas y de difícil acceso.
Subsidios en cilindros también enfrentan retrasos
En el caso de los subsidios al consumo de GLP en cilindros, el Ministerio de Minas y Energía avanzó en la expedición de resoluciones correspondientes a octubre y noviembre de 2025. Sin embargo, el desembolso efectivo de estos recursos aún no se ha materializado por parte del Ministerio de Hacienda, manteniendo en incertidumbre a las empresas del sector.
El sector también informó que ya fueron completadas las validaciones de los subsidios correspondientes a diciembre de 2025 y enero de 2026. Pese a estos avances administrativos, las empresas continúan a la espera de que se autoricen y ejecuten los pagos respectivos, generando una presión financiera creciente sobre sus operaciones.
Riesgo inminente para la continuidad del servicio
Gasnova ha advertido de manera enfática que la prolongación de estos retrasos podría afectar severamente la sostenibilidad operativa de las empresas distribuidoras y, en consecuencia, la continuidad del servicio de GLP en diferentes regiones del país. "Es imperativo que el Gobierno Nacional agilice los trámites administrativos y priorice el giro de estos recursos que ya están verificados y disponibles", señaló Martínez Villegas.
El presidente del gremio insistió en la urgencia de resolver los trámites pendientes, destacando que "estos pagos garantizan el acceso al GLP para más de 1 millón de ciudadanos que lo usan para cocinar". El GLP es considerado un servicio público esencial en Colombia, particularmente en zonas donde no existe acceso a gas natural por redes, convirtiendo estos subsidios en un componente determinante para mantener la cobertura energética nacional.
La falta de flujo de recursos, según el análisis del gremio, incrementa exponencialmente la presión financiera sobre las empresas encargadas de la distribución, lo que podría derivar en limitaciones significativas en la prestación del servicio si la situación persiste sin solución inmediata. La crisis afecta especialmente a hogares de menores ingresos que dependen de este esquema de subsidios para acceder a condiciones básicas de vida digna.



