Filipinas decreta emergencia energética por bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes el estado nacional de emergencia energética, una medida extrema adoptada en medio de una grave escasez de suministro provocada por la guerra contra Irán. Esta situación afecta especialmente a las naciones asiáticas, que dependen críticamente de los envíos de petróleo y gas a través del estratégico estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por las autoridades iraníes.
Orden ejecutiva ante "peligro inminente"
Marcos Jr. firmó una orden ejecutiva que alude explícitamente al "peligro inminente que se cierne sobre la disponibilidad y la estabilidad del suministro energético del país". La cadena ABS-CBN reportó que, mediante esta orden, se constituye un comité especial encargado de implementar medidas de protección urgentes para garantizar la estabilidad energética nacional.
El documento gubernamental señala textualmente: "El secretario de Energía ha determinado que las circunstancias mencionadas suponen un peligro inminente de un nivel críticamente bajo de suministro energético y que son necesarias medidas urgentes para garantizar la estabilidad y suficiencia del suministro del país".
Medidas de contingencia y protestas ciudadanas
La declaración del estado de emergencia energética nacional permite al Gobierno aplicar medidas coordinadas y adaptadas para enfrentar los riesgos derivados de las perturbaciones en el suministro energético global. Aunque la orden no especifica si se impondrán topes a los precios de los productos petrolíferos, la ley faculta al presidente para eludir procedimientos burocráticos y controlar precios o acelerar la adquisición de materias primas en estas circunstancias críticas.
Como medida de contingencia inmediata, Filipinas ya autorizó temporal y parcialmente el uso de productos petrolíferos de estándar Euro II, más contaminantes, en los sectores de transporte e industria. Esta decisión se toma en un contexto de creciente malestar social, con protestas ciudadanas en Filipinas contra la guerra en Irán y el alza descontrolada en los precios del combustible.
Contexto internacional y tensión en Ormuz
La crisis se enmarca en un escenario internacional de alta tensión. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el lunes aplazar cinco días los ataques a infraestructuras energéticas iraníes, tras haber emitido un ultimátum de 48 horas a Irán para que reabriera el estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es clave para el comercio energético mundial, ya que en tiempos de paz circula aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado globales.
El bloqueo de Ormuz por parte de Teherán, que controla su ribera norte, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión en la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán. Como consecuencia directa de estas tensiones geopolíticas, el precio del barril de petróleo brent para entrega en mayo superó nuevamente este martes la barrera de los 100 dólares, agravando la presión inflacionaria en economías dependientes como la filipina.
La emergencia energética declarada por Filipinas refleja la vulnerabilidad de las economías asiáticas ante las disrupciones en las rutas de suministro energético global y subraya el impacto cascada de los conflictos internacionales en la estabilidad económica nacional.



