La empresa colombiana de infraestructura eléctrica Inpel anunció el despliegue de una red de carga pública con más de 400 nuevas estaciones durante los próximos dos años. La estrategia se desarrollará bajo un modelo de coinversión que elimina las barreras de entrada para los propietarios de predios, integrando el ecosistema tecnológico de Quoia para optimización en tiempo real y monitoreo inteligente.
Detalles del proyecto de expansión
Inpel informó que el despliegue se realizará en conjunto con Quoia Go, un aliado estratégico de coinversión que conecta a propietarios, inversionistas y operadores. El proyecto incorporará tecnología de punta en infraestructura, optimizando la carga, ofreciendo pagos electrónicos integrados y facilitando una gestión remota eficiente. Solo en el último año, Inpel suministró equipos para más de 92 puntos de carga pública en el país.
Modelo de coinversión para acelerar la red
En el esquema anunciado, Inpel aporta parte de la inversión y el propietario del predio la otra, evitando así una barrera que ha frenado la expansión de la red. Esto permite la entrada de nuevos aliados como comercios, operadores de predios y actores del sector energético. La compañía operará cada estación de principio a fin —diseño, ingeniería, instalación, suministro y operación— además de su plataforma tecnológica, que permite a cualquier propietario de una electrolinera monetizarla sin asumir la complejidad operativa.
Crecimiento actual de Inpel
La empresa de infraestructura eléctrica ha demostrado un crecimiento importante durante los últimos años. Solo en el último año, Inpel instaló y suministró equipos para más de 92 puntos de carga pública de tecnología semi rápida y rápida, superando los 800 cargadores entregados para uso doméstico y público. Actualmente administra estaciones que registran más de 1.300 sesiones de carga al mes a través de una plataforma propia de gestión y cobro.
Declaraciones de la CEO de Inpel
“En Inpel llevamos años construyendo la infraestructura que hace que la transición eléctrica sea real y no solo un discurso. Con un modelo de coinversión ponemos la carga donde la gente realmente la necesita, dejando a un lado el eterno dilema de qué va primero, si los carros o los cargadores”, señaló María Juliana Arango, CEO de Inpel.
Contexto del mercado de vehículos eléctricos en Colombia
Esta expansión llega en un momento de aceleración del mercado. Según cifras de Fenalco y la Andi, en 2025 Colombia matriculó 19.724 vehículos eléctricos nuevos, un crecimiento del 115 % frente a 2024, consolidando al país como el tercer mercado de la región. La tendencia se aceleró en 2026. Sin embargo, la oferta de carga pública ha avanzado muy por debajo de la demanda: el país dispone de apenas unos cientos de puntos de carga para un parque que ya supera las decenas de miles de vehículos eléctricos, según indica Inpel.
Proyecciones y necesidades futuras
El Ministerio de Minas y Energía estima que Colombia necesitará cerca de 20.000 puntos de carga hacia 2030, un esfuerzo que difícilmente puede asumir un solo actor. El despliegue iniciará en ciudades principales e intermedias con mayor concentración de vehículos eléctricos y se extenderá luego a corredores viales, justamente en los puntos donde hoy se reportan las filas más largas en temporadas de alta demanda. El modelo se apoya, además, en el marco de la Ley 1715 de 2014, que contempla incentivos para inversiones en fuentes no convencionales de energía renovable y que Inpel ha aprovechado para estructurar proyectos sostenibles junto a sus clientes.
Conclusión
“Colombia tiene todo para ser potencia en movilidad sostenible: talento, una matriz energética limpia y un mercado que crece a doble dígito. Nuestro papel es construir la infraestructura que convierta ese potencial en una realidad cotidiana, de forma escalable y con tecnología propia”, concluye Juliana Arango.



