Perú busca reforzar su seguridad energética tras grave incidente en gasoducto de Camisea
El gobierno de Perú ha iniciado un plan de acción para fortalecer la seguridad energética del país, luego de la crisis generada por una fuga y deflagración en el ducto del yacimiento de gas natural de Camisea, según informó la primera ministra Denisse Miralles.
Respuesta gubernamental tras la emergencia
Después de que el gobierno anunciara la reanudación del transporte de gas este viernes, con lo cual el suministro se restablecerá progresivamente, Miralles señaló que ahora corresponde "evaluar, con criterio técnico" las alternativas para fortalecer la seguridad energética, reducir vulnerabilidades y contar con un sistema "cada vez más resiliente y confiable".
"Dentro de nuestra estrategia de gestión, de aquí a julio, vamos a dejar implementadas una serie de soluciones que permitan atender esa respuesta, que nos eviten impactos ante emergencias como esta", sostuvo la primera ministra.
Proyectos de inversión y medidas concretas
El gobierno reafirmó su compromiso de impulsar un proyecto de inversión para construir una planta de regasificación que permita contar con reservas adicionales para atender los requerimientos del país en situaciones de emergencia.
Al respecto, se informó que el Ministerio de Energía y Minas (Minem) espera convocar antes del término del actual gobierno de transición, a fines de julio, un concurso para construir dicha planta.
En paralelo, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) confirmó que se ha dado por concluida la medida excepcional de teletrabajo dictada para racionalizar los recursos energéticos, por lo que a partir del lunes las empresas e instituciones públicas y privadas deberán volver a trabajar de manera presencial.
Detalles del incidente y restablecimiento del servicio
El presidente de transición de Perú, José María Balcázar, anunció el viernes el restablecimiento del servicio de gas natural, tras haberse reparado la fuga y deflagración en el gasoducto de Camisea, ubicado en la Amazonía de la región sureña del Cusco.
Este incidente, que duró dos semanas, generó una crisis energética en Lima y la provincia vecina del Callao. El mandatario reconoció que la fuga en el gasoducto fue "muy grave", pero resaltó que un equipo técnico trabajó "incansablemente" en coordinación con el sector privado para solucionarlo.
La fuga se produjo por razones aún no precisadas por la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), operadora del gasoducto que lleva el combustible hasta la costa y la capital Lima. La contingencia ocurrió durante trabajos de mantenimiento en la tubería y fue acompañada de una deflagración de grandes proporciones, con una llamarada que se mantuvo activa durante varios días hasta que se agotó el gas en esa sección del ducto.
Llamado a la ciudadanía y medidas complementarias
El gobierno también reiteró el pedido a los ciudadanos para que reporten posibles irregularidades o indicios de prácticas anticompetitivas que mantengan elevados los precios de los combustibles en el país, como parte de una estrategia integral para garantizar la estabilidad del sector energético.
Esta serie de medidas representa un esfuerzo coordinado del gobierno peruano para transformar una crisis en una oportunidad de mejora estructural del sistema energético nacional, asegurando mayor confiabilidad y preparación ante futuras eventualidades.



