Entre el 30 de julio y el 3 de agosto de 2026, la planta de regasificación de Cartagena, operada por SPEC, entrará en mantenimiento programado. Durante esos días, el país perderá temporalmente una fuente que hoy puede suplir cerca del 40% de la demanda nacional de gas natural. Para evitar que ese vacío golpee el suministro eléctrico y el abastecimiento en plena región Caribe, el Ministerio de Minas y Energía alista un plan de contingencia con cronogramas, obligaciones y prioridades para productores, comercializadores, transportadores y generadoras térmicas.
Detalles del plan de contingencia
El documento estará en comentarios, previo a publicación oficial, bajo un supuesto que el propio Gobierno admite como delicado: la indisponibilidad de la terminal podría afectar tanto la atención de la demanda esencial como la estabilidad operativa del Sistema Interconectado Nacional. “Un mantenimiento programado de una fuente con capacidad superior a 475 MPCD, correspondiente a la capacidad de importación de SPEC, que puede suplir alrededor del 40% de la demanda nacional, constituye una limitación técnica para el abastecimiento de gas natural a nivel nacional”, señala la resolución.
Impacto en el Caribe
El punto crítico está en el Caribe. El Centro Nacional de Despacho advirtió que, durante la parada de la planta, no habrá suministro de gas importado para TEBSA, Termocandelaria, Flores y Barranquilla, un grupo de térmicas clave para sostener el sistema eléctrico en la región. El impacto potencial es alto: según el análisis remitido al Ministerio, la indisponibilidad podría sacar temporalmente del mapa el 76,6% de la capacidad instalada total del área Caribe 2.
Medidas y plazos
La resolución ordena una carrera contrarreloj desde junio. Productores, comercializadores, transportadores, operadores de red y generadores térmicos deberán entregar información técnica y contractual al CNOGas y al Ministerio para anticipar déficits, reorganizar contratos y asegurar inventarios de gas en los principales tramos del Sistema Nacional de Transporte. Entre las medidas, el Gobierno exigirá reportes semanales sobre inventarios y rangos operativos en corredores estratégicos como Ballena-Barrancabermeja y Barranquilla-Cartagena. También obligará a mantener disponible la interconexión Ballena-Barrancabermeja durante toda la ventana de mantenimiento.
Remuneración por reducción voluntaria del consumo
El documento también abre la puerta a medidas excepcionales de reducción voluntaria del consumo eléctrico. La CREG diseñará un esquema para que usuarios puedan disminuir demanda de energía durante esos días y recibir remuneración al llamado “Precio de Escasez Superior”. Esto aplica tanto para hogares como para usuarios con o sin autogeneración, incluidos actores industriales capaces de reducir carga temporalmente.
Prioridades en el suministro de gas
El Gobierno dejó definido un orden de prioridad en caso de restricciones severas de gas. Primero irá la llamada “demanda esencial”: estaciones de compresión, usuarios residenciales, pequeños comercios, gas natural vehicular y refinerías. Luego aparecerán ciertos segmentos industriales y la generación térmica priorizada para sostener la seguridad eléctrica. “Los Productores, los Productores-Comercializadores, los Comercializadores y los Transportadores atenderán de manera prioritaria la demanda de gas destinada al consumo interno”, recuerda el texto, citando el Decreto 1073 de 2015.
Contratos vigentes y riesgos
La resolución menciona que contratos vigentes entre marzo y mayo de 2026 ya muestran volúmenes importantes potencialmente expuestos a restricciones durante la parada de SPEC. Solo en contratos Firme al 95% aparecen 64,980 GBTUD distribuidos entre sectores industrial, residencial, comercial y GNV.
Mantenimiento especializado y contingencias
El Ministerio admite que el mantenimiento es una actividad “altamente especializada” y susceptible a contingencias técnicas que podrían extender los tiempos previstos. Por eso, el plan contempla incluso escenarios posteriores al 3 de agosto, en caso de retrasos. Si ocurre, el Estado se reserva la posibilidad de intervenir rápidamente mediante comunicaciones y actuaciones administrativas expeditas si cambian los volúmenes disponibles o la duración de la contingencia. “La presente decisión estará sujeta a las condiciones que se presenten y que den lugar a variaciones en cuanto a volúmenes y duración de la medida”, establece la resolución.
Colombia ya ha vivido episodios de tensión energética durante fenómenos climáticos y estrechez de oferta. Esta vez, el riesgo nace de una parada programada, pero en un sistema que opera cada vez con menos margen.



