Unergy impulsa la primera comunidad energética regulada en Colombia con inversión multimillonaria
En el marco de la transición energética y la urgencia climática, Colombia comienza a explorar esquemas descentralizados de generación y consumo de energía. Las comunidades energéticas, ampliamente desarrolladas en mercados como Brasil y Europa, empiezan a tomar forma en el país con iniciativas piloto que combinan regulación, tecnología y participación ciudadana.
Democratización de la energía solar sin inversión inicial
Eduardo Ospina, cofundador y CEO de Unergy, explica que el propósito fundamental de la compañía es contribuir a enfrentar el cambio climático. Desde esta perspectiva, surgieron dos caminos estratégicos: primero, entender cómo generar energía de manera sostenible mediante minigranjas solares; y segundo, cómo llevar esa energía directamente a las personas.
"La nueva regulación en Colombia ha sido clave", afirma Ospina. "Nos permite llegar al usuario final resolviendo no solo el problema ambiental, sino integrando a las personas dentro de la solución. No se trata únicamente de producir energía limpia, sino de hacer partícipes a los usuarios en este nuevo modelo energético."
Superando barreras de acceso
Las comunidades energéticas resuelven una barrera significativa: permiten que quienes no pueden instalar paneles solares en sus viviendas -como residentes de apartamentos que dependen de decisiones administrativas complejas- accedan igualmente a energía solar. Además, eliminan la necesidad de inversión inicial.
"En Unergy asumimos toda la instalación y entregamos la energía sin que el usuario tenga físicamente un panel en su vivienda", explica Ospina. "Las personas pueden consumir energía limpia sin enfrentar costos de entrada ni dificultades técnicas. Simplemente se vinculan a la comunidad y comienzan a beneficiarse del modelo."
Retos regulatorios y operativos pioneros
Al ser la primera comunidad energética regulada en el país, el proceso fue en gran medida experimental. Unergy tuvo que entender la regulación desde cero y analizar experiencias internacionales, especialmente en mercados más avanzados como Brasil, para adaptar esos modelos a las particularidades colombianas.
Los desafíos operativos fueron igualmente significativos. Cuando acudieron al operador de red EPM, descubrieron que no existían procesos definidos para este tipo de proyectos. "Literalmente no había formularios ni protocolos", recuerda Ospina. "Esto llevó a un trabajo conjunto en el que tanto el operador como nosotros fuimos construyendo el camino."
Proyecto piloto en Laureles, Medellín
El proyecto piloto nació en Laureles, Medellín, donde Unergy tenía sus oficinas iniciales. Al instalar paneles solares en sus propias instalaciones, los vecinos comenzaron a interesarse y preguntar cómo podían acceder a esta tecnología, pero muchos carecían de recursos para hacerlo.
Cuando surgió la regulación, estos vecinos se convirtieron en los primeros beneficiarios. "Fue un proceso muy cercano", describe Ospina. "Tocamos puerta por puerta explicando el modelo e invitando a los vecinos a participar. Finalmente, la comunidad se consolidó en la misma cuadra donde nació nuestra empresa."
Resultados tangibles y crecimiento
Actualmente, la primera comunidad energética regulada de Colombia cuenta con 19 usuarios que están obteniendo ahorros cercanos al 20% en su factura de energía mensual. Más allá del ahorro económico, el cambio más relevante ha sido en la relación de las personas con la energía.
"Muchos usuarios nos han expresado que antes no entendían cómo funcionaba su consumo", señala Ospina. "Ahora comprenden su factura, reconocen el impacto de la energía solar y tienen una relación mucho más consciente con su uso energético."
Expansión y proyecciones de inversión
Unergy proyecta destinar aproximadamente 50 millones de dólares en los próximos dos o tres años para expandir el modelo, desarrollar nuevas comunidades y fortalecer su infraestructura tecnológica. La compañía ya cuenta con más de 50 minigranjas operativas en el país, cada una con capacidad aproximada de un megavatio, generando alrededor de 50 megavatios en total.
El objetivo es cerrar el año con 100 nuevas minigranjas, incrementando significativamente la capacidad de generación y permitiendo conectar a más comunidades al modelo. "Nuestra red de minigranjas nos permite escalar rápidamente hacia diferentes regiones del país", afirma Ospina.
Integración tecnológica y continuidad del servicio
Para abordar la intermitencia de las energías renovables, el modelo de Unergy se integra con la red eléctrica tradicional. La energía generada se inyecta a la red, que es la encargada de distribuirla, garantizando continuidad del servicio.
"El usuario sigue conectado al sistema convencional", explica Ospina. "Nosotros hacemos una compensación: si una persona consume cierta cantidad de energía en el mes, podemos suministrarle un porcentaje de ese consumo con energía solar. La energía solar y la red tradicional funcionan de manera complementaria, no excluyente."
Desarrollo tecnológico y visibilidad para usuarios
A partir de esta primera comunidad, Unergy desarrolló una aplicación que permite a los usuarios monitorear en tiempo real su consumo, tanto de energía solar como de energía convencional. Esta herramienta transforma la experiencia del usuario, dándole visibilidad inmediata sobre lo que ocurre en su hogar.
"Esto es algo que antes solo podía verificarse en el contador físico", destaca Ospina. "La tecnología nos permite empoderar a los usuarios con información en tiempo real sobre su consumo energético."
Perspectivas para el sector energético colombiano
Desde la perspectiva de Unergy, el próximo gobierno debe priorizar el enfrentamiento al cambio climático como necesidad urgente. "Ya no es una opción", enfatiza Ospina. "Se requieren políticas y alternativas que permitan avanzar en esa dirección de manera decidida y coordinada."
El modelo de comunidades energéticas reguladas representa un paso significativo hacia la democratización del acceso a energía limpia en Colombia, combinando innovación tecnológica, participación ciudadana y sostenibilidad ambiental en un esquema escalable y replicable en diferentes regiones del país.



