Santander ejecuta 15 proyectos de gas por $51.675 millones que benefician a 19.246 hogares
El departamento de Santander está desarrollando una inversión histórica en infraestructura energética con 15 proyectos que suman $51.675 millones y beneficiarán directamente a 19.246 hogares, principalmente en zonas rurales y sectores populares que tradicionalmente han carecido de acceso a servicios de gas domiciliario.
Ampliación de cobertura en 15 municipios
Bajo el liderazgo del Ministerio de Minas y Energía y con el respaldo del Gobierno Nacional, esta ambiciosa iniciativa abarca municipios como Piedecuesta, Cepitá, San Vicente de Chucurí, Suaita, Güepsa, Lebrija, Barichara, Socorro, San Benito, Gámbita, Carmen de Chucurí, Zapatoca, Tona, Santa Ana y Guavatá. El despliegue incluye la expansión de redes de gas natural domiciliario, gas licuado de petróleo (GLP) por redes y alternativas ecoeficientes diseñadas para sustituir el uso de leña y otros combustibles tradicionales.
El ministro Edwin Palma destacó que esta inversión representa un paso significativo hacia la justicia energética, especialmente para las mujeres que históricamente han asumido las labores de cocina en condiciones precarias. "Cuando sacamos a una mujer de la leña, estamos liberando horas de cuidado no remunerado, protegiendo su bienestar y avanzando en equidad real", afirmó el ministro durante la presentación de los proyectos.
Impacto en salud y economía familiar
La implementación de estos proyectos tiene efectos transformadores en múltiples dimensiones:
- Reducción de enfermedades respiratorias: El acceso a combustibles más limpios disminuye la exposición al humo dentro de las viviendas, asociado tradicionalmente con problemas de salud pulmonar.
- Alivio económico: Las familias beneficiadas experimentarán una reducción significativa en sus gastos mensuales destinados a la compra de combustibles tradicionales, ofreciendo mayor estabilidad presupuestaria.
- Eficiencia energética: Las soluciones implementadas permiten tiempos de cocción más rápidos y condiciones más seguras para la preparación de alimentos.
Durante décadas, miles de familias en Santander han dependido de la leña y otros recursos para cocinar, con efectos directos tanto en su salud como en su economía doméstica. Esta ampliación del servicio público de gas busca modificar esas condiciones mediante combustibles considerados más limpios, seguros y económicos a largo plazo.
Enfoque de género y justicia energética
El componente de género ocupa un lugar central en esta política energética. Según datos oficiales, la inversión impacta directamente la calidad de vida de miles de mujeres que tradicionalmente han asumido las labores de cocina y la carga del trabajo no remunerado en los hogares.
El acceso a combustibles más limpios y eficientes no solo reduce los tiempos de preparación de alimentos, sino que también modifica las condiciones asociadas al uso de leña en espacios cerrados. En zonas rurales y populares, donde la responsabilidad de la cocina recae mayoritariamente en mujeres, esta sustitución tecnológica representa un avance significativo en la distribución del tiempo destinado a tareas domésticas.
El Gobierno Nacional ha señalado que la transición energética debe incluir prioritariamente a los territorios y priorizar el bienestar de las comunidades. En este marco, la justicia energética se plantea como un eje fundamental del desarrollo regional, con intervenciones que combinan infraestructura, acceso a servicios públicos y enfoque diferencial.
La ejecución de estos 15 proyectos en Santander se inscribe en esa línea de acción estratégica, con metas claras de cobertura, reducción de riesgos para la salud y ampliación del acceso a energías consideradas más limpias en el ámbito doméstico. Esta iniciativa representa la mayor inversión en proyectos de gas en la historia del departamento y establece un precedente importante para futuras expansiones del servicio en otras regiones del país.