El bolsillo de los colombianos enfrentará un nuevo compromiso con el sistema eléctrico nacional. El Gobierno Nacional confirmó que este año entrará en vigencia una sobretasa de aproximadamente $8 por cada kilovatio/hora transportado en el país. Esta medida no es un cobro aislado: es el salvavidas financiero diseñado para enfrentar la crítica situación de la empresa Air-e y asegurar la estabilidad del servicio en la región Caribe.
La noticia se oficializó en Barranquilla, durante el Noveno Encuentro y Feria Renovables Latam. Allí, el viceministro de Energía, Víctor Paternina, anticipó que la resolución que reglamenta este cobro será expedida en los próximos días, integrándose a un paquete de acciones de choque para evitar un colapso energético mayor.
Un recaudo millonario frente a una deuda billonaria
El objetivo del Ministerio de Minas y Energía es claro: recaudar cerca de $235.000 millones durante el transcurso de 2026. Aunque la cifra parece astronómica, el reto que enfrenta es todavía más grande, pues Air-e arrastra deudas que alcanzan los $2,2 billones con diversos actores del sector.
“Aquí todos tenemos que poner”, señaló Paternina, subrayando que estos recursos ayudarán a cubrir obligaciones urgentes de energía, especialmente ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño. Los fondos buscan dar un respiro a la operación de la compañía, mitigando tanto los pasivos acumulados antes de la intervención como los generados posteriormente.
Quiénes asumirán el mayor peso del nuevo cobro
Aunque el recargo se aplicará a nivel nacional, el esquema de cobro tiene un enfoque diferencial. El Gobierno ha dispuesto que el mayor impacto financiero recaiga sobre los usuarios de los estratos 4, 5 y 6. Esta decisión busca que los sectores con mayor capacidad adquisitiva sostengan el grueso de la financiación, evitando así cargar de forma significativa a las familias de los estratos más bajos.
Bajo la premisa de que la crisis eléctrica en el norte del país es un desafío de escala nacional y no solo regional, el Gobierno justifica la participación de todos los colombianos en este proceso. Según el viceministro, entender que la prestación del servicio en el Caribe afecta a todo el territorio es fundamental para garantizar la seguridad energética de Colombia en el largo plazo.
El lunes, el precio del kilovatio por hora (kWh) se ubicó en un promedio de $484,7/kWh, mientras que el precio ideal máximo que se tenía previsto para ayer era de $501,71/kWh. La sobretasa de $8/kWh se suma a este valor, incrementando el costo final para los usuarios.



